Amor y furia: La lucha contra el VIH/sida en Nueva York

El VIH/sida en Nueva York: Línea de tiempo del movimiento y de las pérdidas

  • 1980–1981 A finales de la década de 1980, observan por primera vez síntomas de enfermedades misteriosas en hombres gay en Nueva York. Amigos, amantes y parejas —personas como Paul Popham, Larry Kramer y Enno Poersch— ven a sus seres queridos enfermarse y morir sin explicación alguna. El personal médico también observa enfermedades igualmente inexplicables entre las mujeres y personas que consumen drogas inyectables. 
  • Julio de 1981 Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) contabilizan 41 casos de sarcoma de Kaposi (un tipo de cáncer que se forma en el revestimiento de los vasos sanguíneos y los ganglios linfáticos y provoca lesiones cutáneas y subcutáneas) y neumonía por Pneumocystis (una enfermedad pulmonar grave que suele afectar a personas con inmunosupresión) en hombres gay. La ciudad de Nueva York se convierte en uno de sus primeros epicentros. Para finales de aquel año, decenas de personas habían fallecido en la ciudad, pero el Gobierno no ofrece ninguna respuesta oficial, a pesar de la evidencia clínica de que se trataba de una nueva epidemia.
  • Enero de 1982 Se crea la primera organización del país que ofrece servicios para el VIH/sida, Gay Men’s Health Crisis (GMHC, Crisis de la Salud de los Hombres Gay), en el apartamento de Larry Kramer. Formado por gente voluntaria, atienden llamadas, crean grupos de apoyo y lanzan campañas de educación pública.
  • Julio de 1982 New York AIDS Network, una coalición de organizaciones comunitarias e individuos, empieza su trabajo de difusión de información verídica y presionan a las autoridades locales para que tomen medidas.
  • Septiembre de 1982 Los CDC utilizan por primera vez el término síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) para describir la enfermedad y crean la primera definición oficial: «Enfermedad que predice, al menos de forma moderada, un defecto en la inmunidad mediada por células presente en una persona, sin causa conocida, de disminución de la resistencia a dicha enfermedad».
  • Diciembre de 1982 Nueva York ha registrado más de 500 casos de VIH/sida para el fin de año. Las iniciativas comunitarias surgen mucho más rápido que cualquier tipo de asistencia gubernamental.
  • 1983 GMHC recibe recursos públicos por primera vez del Departamento de Salud Pública de Nueva York.
  • Mayo de 1983 Michael Callen y Richard Berkowitz, ambos diagnosticados con VIH/sida, publican su folleto titulado How to Have Sex in an Epidemic: One Approach (Cómo tener sexo en una epidemia: Un enfoque), con los primeros consejos para practicar el «sexo seguro» basados en el cuidado, la intimidad y la experiencia vivida.
  • 1984 Se establece la Design Industries Foundation Fighting AIDS (DIFFA, Fundación de la Industria del Diseño en la Lucha contra el SIDA) en la ciudad de Nueva York para recaudar fondos para la causa.
    El Departamento de Salud de la ciudad lanza sus primeras campañas públicas con mensajes que recurrían al miedo como, «No se puede vivir de la esperanza».
  • 18 de mayo, 1986 La primera caminata solidaria AIDS Walk New York cuenta con más de 4500 participantes y recauda casi $710 000 para GMHC. Este evento anual se convierte en un pilar fundamental de la lucha contra el VIH/sida en Nueva York.
  • Junio de 1986 El Tribunal Supremo de Justicia de los Estados Unidos ratifica la ley contra la sodomía en el estado de Georgia en Bowers contra Hardwick, al dictaminar que la Constitución no protege el derecho de los hombres gay a tener relaciones sexuales consensuales en la intimidad de sus hogares. La decisión exacerba la criminalización y el estigma en un momento en que la crisis del VIH/sida está teniendo consecuencias devastadoras para la comunidad gay.
  • Diciembre de 1986 El número de muertes de personas con sida sobrepasan las 6500 en la ciudad a fin del año. 
  • Marzo de 1987 Fundación de AIDS Coalition to Unleash Power (ACT UP, Coalición contra el SIDA para Desatar el Poder) en el Lesbian and Gay Community Services Center (Centro de Servicios para las Comunidades Lesbiana y Gay) de Nueva York. Lo que comenzaría con un furioso discurso de Larry Kramer se convierte en la fortaleza necesaria para transformar el debate público a través de acciones directas y un diseño gráfico audaz.
  • Febrero de 1988 Miembros del Producers’ Group fundan la organización Broadway Cares para recaudar fondos para el movimiento en la lucha contra el VIH/sida, al que se suman profesionales del mundo del arte y de la moda.
  • 1989 El VIH/sida se convierte en la principal causa de muerte de hombres jóvenes en la ciudad de Nueva York; el número acumulado de fallecidos supera los 19 494.
  • Mayo de 1989 La «Reina de la Noche» Susanne Bartsch lanza su primer evento benéfico Love Ball en el salón de baile Roseland de Nueva York para convocar a la comunidad de la moda y logra recaudar $400 000 para las personas afectadas por el VIH/sida.
  • 1ero de diciembre, 1989 Visual AIDS, fundada en 1988, lanza su Día Sin Arte como «un día de acción y duelo» para honrar a artistas que fallecieron debido a la enfermedad. Para entonces, más de 19 000 personas en Nueva York habían muerto de VIH/sida. Este día activistas empapelan con enfurecido arrebato las paredes de la ciudad con sus afiches y volantes exigiendo acceso a medicamentos y para que el VIH/sida sea incluido en la agenda nacional. 
  • 1992 Hasta la fecha, más de 35 000 personas han fallecido por el VIH/sida en la ciudad de Nueva York. La epidemia traspasa divisiones de raza, género y económicas, aunque el acceso a los servicios sigue siendo desigual.
  • 1993–1995 El punto más álgido de la epidemia.
  • Enero de 1993 Tras años de activismo, los CDC finalmente amplían su definición del VIH/sida para incluir dolencias que afectan a las mujeres —como el cáncer de cuello uterino— gracias la presión ejercida por el Comité de Mujeres de ACT UP y la organización Women’s Health Action and Mobilization (WHAM!).
  • 1993  Durante la segunda década de la epidemia las tensiones internas en torno a temas de raza, género y estrategia provocan una disminución en la participación en ACT UP/Nueva York y sus miembros además debaten el futuro de las acciones directas.
    Housing Works, fundada por antiguos miembros de ACT UP, intensifica sus esfuerzos legales y de activismo para garantizar una vivienda digna para la población de bajos ingresos con VIH/sida en Nueva York.
  • Diciembre de 1994 A finales de este año solamente, más de 7000 personas fallecieron en Nueva York por consecuencias relacionadas con el VIH/sida.
  • Junio de 1995 La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) aprueba el primer inhibidor de la proteasa, marcando el inicio de una nueva era de terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA).
  • 1996–99 Se generaliza el acceso a terapias antirretrovirales eficaces. Las muertes comienzan a disminuir, pero de manera desigual; todavía existen marcadas disparidades en el acceso a los tratamientos, sobre todo a nivel de raza y clase social.
    Las organizaciones comunitarias centran su labor en la atención a largo plazo y en la supervivencia, en lugar de cómo responder a la crisis. Para el 1999, se registrarían en Nueva York más de 123 000 diagnósticos de VIH/sida y casi 78 000 muertes por causas relacionadas con el VIH/sida.

Nueva York responde al VIH/sida: El amor, la acción y el poder de los afiches

«Las epidemias no anuncian su llegada, sino que hacen su entrada sigilosamente». —Ronald Bayer y Gerald M. Oppenheimer, AIDS Doctors.

A finales de los años 1970 y principios de la década de 1980, en Nueva York, Los Ángeles y San Francisco comenzaron a aparecer una serie de casos de enfermedades poco comunes —sarcoma de Kaposi, neumonía por Pneumocystis— en hombres jóvenes gay sin enfermedades previas, así como en personas que consumían drogas inyectables. Personal médico, activistas y pacientes informaron a las autoridades de la salud pública que esta nueva enfermedad se manifestaba de forma inusual, pareciéndose a menudo a las etapas avanzadas de enfermedades, aunque no relacionadas entre sí.

En aquella época, la criminalización de la homosexualidad era aún una realidad en casi todo los Estados Unidos. En 1986, con el caso Bowers contra Hardwick se quiso impugnar estas leyes a nivel federal, sin embargo, eventualmente el Tribunal Supremo dictaría a favor de la constitucionalidad de las leyes estatales contra la sodomía. Este contexto legal pondría de manifiesto los riesgos que las personas corrían simplemente por reunirse en clubes, bares y balnearios, espacios que no solo eran refugios sociales y eróticos, sino que se habían convertido en lugares de vigilancia, redadas policiales y arrestos. Esta situación de riesgo evidencia la valentía con que la comunidad hizo frente al VIH/sida desde un principio, ya que lucharon por protegerse y cuidarse mutuamente bajo la constante amenaza de la persecución legal. Los afiches de este periodo reflejan tanto su actitud desafiante como su vulnerabilidad, diseñados por comunidades que habían sido criminalizadas por mucho tiempo por el simple hecho de existir. Al mismo tiempo, para mitigar los daños y reducir la transmisión entre personas que consumen drogas inyectables, activistas empezaron a promover medidas como el intercambio de jeringas.

La confusión inicial en torno a esta enfermedad se vio agravada por el estigma: los primeros acrónimos como GRID (Gay-Related Immune Deficiency o inmunodeficiencia relacionada con gais) enmarcaban la epidemia desde la homofobia. Entre las comunidades de personas que consumen drogas inyectables, lo que se conoce como VIH/sida se llamaba «the dwindles» (decadencia) o «adenopatía de la Isla Rikers». En 1982, los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) denominaron oficialmente a la enfermedad SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). A medida que aumentaba el número de muertes y ante la falta de una respuesta del Estado, la población neoyorquina se movilizó, publicando boletines comunitarios y poniendo en marcha los primeros programas autogestionados de cuidado y de defensa.

Cuando el VIH/sida azotó Nueva York a finales de la década de 1970, los afiches ayudaron a alzar la voz a lo que las instituciones guardaban silencio. En una ciudad predispuesta a la competencia visual —calles abarrotadas, anuncios en el metro, volantes de clubes nocturnos— estos afiches se convirtieron en un salvavidas. Distribuidos en los cinco distritos de la ciudad, desde los balnearios del Bronx hasta los salones de belleza de Brooklyn, desde los centros de salud de Staten Island hasta los eventos de la celebración del orgullo en Queens y las esquinas de Manhattan, estos afiches ayudaron a las personas a encontrar clínicas, a llorar a sus muertos, a exigir justicia y a luchar por los vivos.

Esta exposición explora cómo el diseño gráfico dio forma al movimiento de base frente a la epidemia del VIH/sida entre 1979 y 1999 en Nueva York. Las campañas de salud pública, la propaganda de agitación (agitprop), los folletos benéficos y los volantes de clubes documentan más que tan solo mensajes: trazan un mapa de las comunidades que construyeron sistemas de supervivencia desde cero, a menudo antes de que el Estado estuviera dispuesto a actuar. 

Estos afiches no eran tan solo adornos. Servían como infraestructura de comunicación, incluyendo mapas para llegar a las clínicas, convocatorias a protestas, cartas de amor y advertencias. Lograron hacer visible una epidemia invisible y, más allá de expresar dolor, sirvieron para movilizar a la gente. Como el académico Douglas Crimp escribe en su libro Melancholia and Moralism (Melancolía y moralismo), el VIH/sida exigía tanto «duelo como militancia». Estos afiches piden al público ver la epidemia no solo como una crisis de salud pública sino como una contienda sobre cuáles personas tenían el derecho a ser vistas, escuchadas y a vivir. Si bien los afiches eran un medio para reflejar experiencias, también tenían la intención de afirmar y proteger la vida misma.

Esta exposición contiene referencias visuales y escritas a situaciones sexuales y del consumo de drogas.

Todos los carteles forman parte de la Colección Permanente de Poster House, a menos que se indique lo contrario.

Poster House reutiliza en lo posible materiales de exposiciones anteriores para impulsar prácticas sostenibles. 

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La reacción que nace de una crisis

Al inicio de la crisis del VIH/sida, el miedo se propagó rápidamente y la ayuda oficial desgraciadamente tardó en llegar. Las agencias de Gobierno se mostraron indecisas, los mensajes públicos fueron contraproducentes y los grandes medios de comunicación a menudo ignoraban el creciente número de muertes. Ante la falta de apoyo institucional, las redes de base de la ciudad de Nueva York decidieron tomar medidas.

En 1983, los activistas Michael Callen y Richard Berkowitz publicaron How to Have Sex in an Epidemic: One Approach (Cómo tener sexo en una epidemia: Un enfoque), una guía innovadora basada en el cuidado, en la franqueza y en la autonomía sexual de los hombres gay. Su mensaje —que el sexo puede ser seguro, amoroso y placentero incluso en aquellas circunstancias— contribuiría a lanzar un nuevo paradigma de prevención: el sexo seguro. Escrita por dos hombres gay que se identificaban como personas con VIH/sida (PWA, por sus siglas en inglés), esta publicación encarnaba el enfoque de la comunidad: nada para nosotros sin nosotros, tanto para los hombres gay como para las personas con VIH/sida.

Al igual que la guía sobre el sexo seguro, los primeros afiches sobre el VIH/sida no se parecían ni sonaban a las típicas advertencias sanitarias del Gobierno, sino que incorporaron colores llamativos, texto bilingüe en inglés y en español, arte de los cómics y jerga de la comunidad. Impresos en imprentas offset comunitarias y distribuidos de mano en mano en librerías, bares y clínicas, estas obras fueron creadas por y para las personas más afectadas por la crisis del VIH/sida. Las primeras personas en organizarse empapelarían la ciudad con estos nuevos mensajes.

Grupos como Gay Men’s Health Crisis (GMHC, Crisis de la Salud de los Hombres Gay) lanzaron líneas directas de atención y pusieron en marcha servicios de consejería en sus apartamentos, ofreciendo apoyo cuando los hospitales no lo hacían. Estas primeras campañas impulsadas por la comunidad no avergonzaban a las personas, sino que las educaban, empoderando a las poblaciones vulnerables con las herramientas necesarias para sobrevivir.

Los afiches de esta sección muestran cómo los mensajes de salud pública pueden comenzar desde los márgenes. Ofrecen un modelo para la supervivencia a través del diseño, la valentía y el cuidado colectivo. Cuando el Estado no supo cómo reaccionar ante la epidemia, la comunidad se movilizó y realizó el trabajo necesario para ayudarse a sí misma.

Afiche de un hombre con el puño levantado montado en un dinosaurio, rodeado por todos lados de hombres desnudos.

The New St. Marks Baths, 1979

Boris Vallejo (b. 1941)

Colección Permanente de Poster House

  • Antes del VIH/sida, existía una vibrante cultura sexual gay en Nueva York, marcada simultáneamente por la energía de la liberación gay y reprimida por una homofobia generalizada. Los balnearios (lugares comunitarios que ofrecían habitaciones privadas, saunas y piscinas para relajarse y tener relaciones sexuales), los cuartos oscuros (habitaciones con poca iluminación en la parte de atrás de los bares para tener relaciones sexuales), los tearooms (baños públicos para encuentros clandestinos) y una gran cantidad de bares formaban parte del «circuito», una red de espacios sexuales comunitarios donde los hombres gay podían explorar el placer, la identidad y la intimidad. St. Marks Baths se encontraba en el centro de este mundo, no solo como un lugar para tener relaciones sexuales sino también como un espacio de comunidad, rutina y autoformación que pronto se convertiría en el centro de la lucha temprana contra el VIH/sida.
  • Ubicado en East Village, St. Marks era uno de los balnearios más grandes del país y un símbolo de la libertad gay urbana. Atraía a miles de visitantes cada semana y ofrecía salas de masajes, salas lounge, un restaurante y espacios privados para tener relaciones sexuales. Lugares como St. Marks eran sinónimo de la autonomía y posibilidades eróticas en una época en la que pocas instituciones públicas aceptaban la vida gay.
  • Este afiche de fantasía, al estilo de las ilustraciones clásicas de ciencia ficción, captura la exuberancia surrealista y el positivismo sexual antes de la era del VIH/sida. El diseño sugiere un espectáculo erótico, invitando a las personas a entrar en un mundo donde el placer es tanto cotidiano como liberador.

Portada de un libro en la que aparecen dibujos tipo cómic de dos hombres sentados uno frente al otro y sosteniendo vasos.

Wendel on the Rebound, 1989

Howard Cruse (1944–2019)

Colección privada, NYC

  • Esta colección de cómics captura la vida de Wendel y su pareja Ollie mientras transitan experiencias sexuales, el amor y la supervivencia en medio de la crisis del VIH/sida. Serializada por primera vez por The Advocate, una de las revistas gay más antiguas y relevantes de los Estados Unidos, la tira cómica aborda la violencia homófoba, la inacción del Estado y la pérdida con ternura, ingenio e ira. Cruse no solo exploraría el VIH/sida como temática, sino que lo convirtió en un elemento central de la experiencia gay cotidiana a través de los ojos de Wendel, su protagonista.
  • Como uno de los primeros dibujantes abiertamente gay, Howard Cruse fue pionero en los cómics gay como medio para expresar la realidad política y el realismo emocional. Wendel on the Rebound (en español traducido como Wendel, sus primeras aventuras) ofrecía representación cuando ésta era algo poco común, al insistir que las vidas de los hombres gay —y sus pérdidas— eran importantes.

Afiche de los dibujos animados de dos hombres juntos quitándose la ropa sobre un fondo verde.

Great Sex! Don’t Let AIDS Stop It., 1984

Howard Cruse (1944–2019)    

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche es una adaptación de How to Have Sex in an Epidemic (1983, Cómo tener sexo en una epidemia), la primera guía sobre el sexo seguro escrita por y para hombres gay activos en el circuito gay durante la crisis del VIH/sida. La guía fue escrita por dos personas con VIH/sida, Michael Callen, músico, y Richard Berkowitz, un trabajador sexual profundamente afectado por la crisis emergente, bajo supervisión editorial de Richard Dworkin, pareja de Callen, y el Dr. Joseph Sonnabend, especialista en enfermedades de transmisión sexual cuya práctica se centraba en la salud sexual de los hombres gay. Ésta promovía la reducción de riesgos basada en conocimientos médicos, sin moralizar, y promovía en particular la comunicación, la sobriedad y el afecto como estrategias para practicar el sexo seguro, ofreciendo una alternativa radical a la abstinencia o la vergüenza. 
  • Los autores fueron acusados inicialmente de homofobia internalizada y de estar en contra del sexo, ya que su guía presentaba evidencia sugiriendo que el VIH/sida estaba relacionado, al menos en parte, con los comportamientos sexuales y, por lo tanto, recomendaban mitigar los riesgos. 
  • Distribuido en balnearios y librerías, el folleto presentaba una nueva ética del cuidado basada en la convicción de que el sexo podía ser placentero y además responsable —incluso en medio de una crisis. Impreso en un estilo similar, este afiche fue colgado en locales de la comunidad gay como el New St. Marks Baths.
  • Howard Cruse fue un innovador dibujante gay conocido por su novela gráfica Stuck Rubber Baby. Mundos diferentes publicada de 1995, en la que aborda temas como la raza, la sexualidad y el movimiento por los derechos civiles en el Sur a través de los ojos de un hombre joven gay que había crecido en las décadas de 1960 y 1970. También se lo conoce por lanzar la antología Gay Comix en 1980. Aquí incluye a un hombre negro y a un hombre blanco, ejemplo de una inclusividad temprana en los mensajes sobre el VIH/sida, que no sería prominente en afiches posteriores.

Afiche del dibujo animado de un pene sonriente sosteniendo un condón gigante con las palabras «sexo seguro» escritas en rojo encima.

Safe Sex!, 1987 

Keith Haring (1958–90)

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche tipo caricatura de Keith Haring muestra un alegre pene antropomórfico sosteniendo un condón bajo el llamativo titular rojo «¡SEXO SEGURO!». Aunque el concepto de prácticas sexuales seguras ya existía antes del VIH/SIDA en el contexto de la prevención del embarazo y las enfermedades venéreas, Callen y Berkowitz acuñaron la frase en 1983 como término y práctica relacionados con la prevención del VIH. 
  • Antes del VIH/sida, el uso del condón era poco frecuente entre los hombres gay y a menudo estaba asociado con la desconfianza o la represión. Sin embargo, frente a la devastadora cifra de muertes, organizaciones comunitarias de salud y el movimiento replantearon el uso del condón como una herramienta de amor, respeto y supervivencia. El afiche de Haring se sumaría a este movimiento, utilizando el humor y el positivismo sexual para contrarrestar los mensajes que transmitían miedo.
  • A finales de la década de 1980, Keith Haring era uno de los artistas más reconocidos del mundo. Conocido por sus murales y sus dibujos en el metro, inspirados en motivos geométricos del arte, grafiti, la animación y el diseño comercial del Norte de África, Haring utilizó aquellas mismas líneas audaces, figuras juguetonas y energía cinética para este afiche. Al año siguiente le diagnosticarían el VIH. 
  • Este diseño serigrafiado y autopublicado por Haring fue ampliamente distribuido en clubes y clínicas y pone énfasis en un concepto que tanto el artista como las iniciativas de salud comunitaria y organizaciones activistas emergentes como ACT UP defendían.

Afiche que muestra el trasero de un hombre con jeans ajustados; dentro de su bolsillo se ve el contorno de un condón.

A Rubber is a Friend in Your Pocket, 1987

Michael Sabanosh (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Para el año 1987, GMHC se había convertido en una poderosa institución en defensa de los derechos de las personas con VIH/sida —profesionalizada, bien financiada y ampliamente respetada por las agencias municipales y estatales que hacían frente a la epidemia. Tanto dentro como fuera de la organización, sin embargo, las tensiones iban en aumento. 
  • GMHC trabajó en estrecha colaboración con agencias municipales como el Departamento de Salud de Nueva York para lanzar campañas de educación pública, capacitar a proveedores de servicios y administrar programas de atención financiados por la ciudad. Esta colaboración aportaba recursos vitales, pero también desencadenó un debate interno sobre los riesgos de alinearse demasiado con instituciones burocráticas o indiferentes. No obstante, las organizaciones comunitarias aprovecharían este tipo de acceso a las entidades oficiales para exigir cambios estructurales, recurriendo a sus relaciones profesionales para cambiar políticas públicas y, a la vez, organizar protestas, demandas legales y acciones directas.
  • El eslogan bilingüe y el tono informal de este afiche reflejan los esfuerzos de GMHC por ampliar su alcance más allá de los hombres homosexuales blancos anglohablantes. El diseño presenta los condones como una herramienta accesible y no amenazante que forma parte de la vida cotidiana.
  • La composición del afiche también destaca la crucial infraestructura de GMHC, incluida su innovadora línea directa de atención sobre el VIH/sida que en 1987 respondería a decenas de miles de llamadas. 
  • Aquel año, Larry Kramer, quien había ayudado a fundar GMHC, denunció públicamente la reacia actitud de la organización a desafiar el poder. Su discurso el 10 de marzo en el Lesbian and Gay Community Services Center (Centro de Servicios para las Comunidades Lesbiana y Gay) de West Village catalizaría la creación de AIDS Coalition to Unleash Power (ACT UP, Coalición contra el SIDA para Desatar el Poder), marcando el inicio de una nueva era del movimiento de la lucha contra el VIH/sida, caracterizada por la confrontación, la desobediencia civil y sus enérgicos llamados a un cambio sistémico.

Afiche de dos torsos masculinos desnudos y musculosos con los pezones tocándose.

Rubbers Are Bringing Men Together Again, 1986

Joseph Leonote III (fechas desconocidas) y Naakkve (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Gay Men’s Health Crisis (GMHC) encargó la producción de este afiche, marcando así uno de los primeros indicios de positivismo sexual en la educación sobre el VIH/sida. En lugar de aconsejar la abstinencia, presenta los preservativos como instrumentos de conexión y protección, rescatando así el erotismo y el cuidado en una época cuando el miedo y la desinformación en los mensajes públicos eran predominantes.
  • GMHC fue fundada en 1982 en el apartamento del famoso dramaturgo y activista Larry Kramer con una línea directa de atención y servicio de apoyo para personas afectadas por una nueva y misteriosa enfermedad. La organización se convertiría rápidamente en la más grande del país en la lucha contra el VIH/sida, proporcionando consejería, asistencia legal, referencias médicas y educación comunitaria. Su producción de contenidos contrastaba con las tácticas institucionales de infundir miedo, ofreciendo en cambio compasión y herramientas prácticas en un momento de crisis.
  • El enfoque de GMHC orientado hacia dar servicios no estuvo exento de críticas. Activistas como Michael Callen y Richard Berkowitz veían a la organización como portavoz de la medicina institucionalizada en general y sostenían que las personas con VIH/sida eran tratadas como clientes pasivos en vez de líderes. Su publicación de 1983, Cómo tener relaciones sexuales en una epidemia, ayudaría a definir una visión alternativa basada en la autonomía, la educación entre pares y la autodeterminación. Este afiche refleja una época en la que la comunidad se estaba replanteando —y debatiendo— la protección en el terreno.

Un libro abierto que muestra una imagen de dos hombres blancos vestidos con traje y el texto del libro.

PWA Coalition Newsline, 1987

Colección privada, NYC

  • Fundada por y para personas con VIH/sida, PWA Coalition Newsline era una publicación mensual dedicada al liderazgo entre pares, la transparencia radical y estrategias prácticas de supervivencia. Distribuida a nivel nacional a través de organizaciones, clínicas y redes de activistas al servicio del VIH/sida, ofrecía aportes de la comunidad con información actualizada sobre ensayos clínicos, opciones de tratamiento y organización política, a menudo meses previos a la cobertura mediática de los grandes medios.
  • Este número presenta una noticia sobre el Community Research Initiative (CRI, Iniciativa de Investigación Comunitaria), un grupo con sede en Nueva York comprometido a democratizar el acceso a tratamientos experimentales como la pentamidina en aerosol (utilizada para tratar a personas con inmunosupresión con la neumonía por PCP). El artículo describe las barreras al acceso de medicamentos y la necesidad de estudios liderados por la comunidad, destacando cómo Newsline había conectado a sus lectores con información urgente y de utilidad práctica.
  • Bajo el lema «Nada sobre nosotros sin nosotros», Newsline personificaba una visión de justicia y activismo en materia de salud al otorgar el protagonismo a las personas con VIH/sida como expertas, organizadoras y narradoras de sus propias vidas.

Afiche de una fotografía en blanco y negro con un hombre blanco mirando a la cámara con cara de preocupado.

Your Daughter Worries About AIDS, 1991

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche formaba parte de la campaña Talk About AIDS (Hablemos del SIDA) lanzada bajo la iniciativa nacional America Responds to AIDS (ARTA o América Responde al SIDA) por los CDC. Establecida en 1987, ARTA fue la primera iniciativa coordinada por el Estado a nivel nacional para educar a la población norteamericana sobre el VIH/sida.
  • Enmarcada en torno a la familia y a la intimidad emocional, la campaña Talk About AIDS se enfocaba en la población heterosexual de clase media —en particular los hombres blancos— y apelaba indirectamente a su sentido de responsabilidad, haciendo eco a los usuales mensajes de las campañas de prevención del uso de las drogas de organizaciones como D.A.R.E. (Drug Abuse Resistance Education) en las décadas de 1980 y 1990. Estos materiales fueron distribuidos ampliamente en escuelas y centros comunitarios, lo que contribuiría a que una generación de menores de edad, especialmente en los suburbios y zonas rurales, creciera con una comprensión distorsionada del riesgo que el VIH realmente suponía para su salud.
  • Los críticos, especialmente de grupos activistas como ACT UP y People With AIDS Coalition (PWAC), criticaron fuertemente el tono eufemístico de la campaña y su enfoque en el público en general a costa de personas de mayor riesgo como los hombres gay, la personas que se dedican al trabajo sexual y las que consumen drogas. Si bien logró ampliar el debate público sobre el VIH/sida, campañas como ésta atenuaron también la urgencia de la situación y desviaron la comprensión del público sobre los riesgos del VIH/sida. Este afiche encarna una estrategia nacional que antepuso lo políticamente admisible a la información verídica.

Afiche de una fotografía impresa en blanco y negro de un grupo de personas mirando directamente a la cámara.

They Show All the Signs of Having HIV, 1991

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • America Responds to AIDS (ARTA) también mandó a imprimir este afiche donde se cuestiona la idea de que el VIH tiene un «aspecto» determinado. Su mensaje es directo: cualquier persona puede contraer el VIH y es erróneo y peligroso hacer generalizaciones basadas en la raza, género o la apariencia. Esta campaña marcaría un punto de inflexión en los mensajes del Estado que comenzaría a priorizar la educación y la inclusión por encima del miedo.
  • Este cambio de tono trajo consigo sus propias contradicciones, ya que mostraba la diversidad sin contexto. Aunque su objetivo era reducir el estigma, la campaña seguía evitando nombrar a las comunidades más afectadas por la epidemia. Afiches como éste aparecieron en el sistema de transporte público y en clínicas de todo el país, pero rara vez abordaban el sexo de parejas gay, estrategias para reducir los daños o las inequidades estructurales que influían en las tasas de infección. Tampoco reflejaban las realidades vividas por las personas más afectadas, especialmente las personas negras, latinas y asiáticas de la comunidad gay y aquellas con prácticas sexuales o consumo de drogas que las ponían en alto riesgo de infección.
  • El movimiento criticaría este enfoque del Estado de principios de la década de 1990 por considerarlo insuficiente y demasiado tarde. Comparado con los materiales generados por la comunidad que se centraban en el empoderamiento, afiches como éste iban dirigidos a un público masivo y pretendían no ofender a la población conservadora con sus mensajes. Al optar por no dirigirse directamente a las comunidades más afectadas, minimizaron la importancia del VIH/sida, lo que contribuyó a normalizar la enfermedad en el discurso público, pero sin llegar a quienes más necesitaban la información.

Afiche con la ilustración de un hombre y una mujer blancos abrazados en la cama.

You Can’t Live on Hope, 1989

Sandra Shap (fechas desconocidas) 

Colección Permanente de Poster House

  • A mediados de la década de 1980, mucho después de que grupos comunitarios como GMHC lanzaran iniciativas de salud pública a nivel local, el Departamento de Salud de Nueva York comenzó a publicar afiches relacionados con el VIH/sida. Las campañas municipales inicialmente estaban enfocadas en las parejas heterosexuales, reflejando la incomodidad política de tener que hablar sobre la sexualidad gay en espacios públicos. Afiches como éste fueron colgados en clínicas, estaciones del metro y centros comunitarios, impresos en inglés y español. Este afiche también lleva el sello del alcalde de Nueva York, Ed Koch, quien durante su vida nunca reconoció públicamente su identidad homosexual, lo que añadiría más controversia a la lenta respuesta de su administración ante la crisis.
  • Aunque poco se sabe sobre la diseñadora, le gustaba hacer referencias visuales al arte pop en sus composiciones, específicamente a la obra de Roy Lichtenstein, quien combinaba a menudo imágenes de cómics o pulp con alarmantes o descarados comentarios dentro de burbujas de pensamiento. Aquí la pareja está paralizada por una preocupación tácita: «¿Y si uno de nosotros tiene VIH/sida?». El titular, «No se puede vivir solo de la esperanza», es más una advertencia que una invitación y refleja la tendencia inicial del Gobierno local a recurrir al miedo para cambiar el comportamiento sexual.
  • Aunque el tono aleccionador del afiche contrasta con los mensajes de positivismo sexual de grupos comunitarios, también apunta a una historia más amplia de incómoda colaboración. Organizaciones como GMHC a menudo asesoraban a las autoridades municipales, compartían datos y ofrecían su perspectiva cultural, pero sus llamamientos a favor de mensajes públicos más inclusivos y positivos solían ser ignorados. Estas alianzas, que comenzaron de forma tentativa a mediados de la década de 1980, se profundizaron con el tiempo, pero siguieron siendo tensas. Aunque ciertas autoridades acogieron los conocimientos de los grupos de base, su cautela política e incomodidad moral a menudo limitaron que tuvieran el alcance necesario en las campañas oficiales. El resultado fue un panorama de salud pública fracturado: con innovación de base en la parte abajo, intervención cautelosa en la de arriba y afiches como éste atrapados en el medio.

Afiche de una jeringa con sangre en forma de una pareja abrazándose y una gota de sangre saliendo de la jeringa.

AIDS, Sex and Drugs, c. 1990

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • Bajo producción del Departamento de Salud de Nueva York, este afiche marca un cambio en la estrategia de salud pública ya que aborda más ampliamente la transmisión de la epidemia del VIH a través de un lente del consumo de drogas inyectables entre parejas heterosexuales. El afiche muestra una jeringa llena de una pareja de color rojo, hecha de sangre, que produce un feto, enmarcando básicamente al VIH/sida como un peligro para las familias e infantes por nacer. Es más, el eslogan «No lo transmita» vincula aún más el consumo de drogas, el sexo y el riesgo de la reproducción con un lenguaje visual de contaminación y culpa.
  • Con un diseño gráfico austero y cargado de emotividad, el afiche refleja cómo existía en aquel momento una política de enmarcar al VIH/sida en torno al temor de la sociedad por las «víctimas inocentes»: bebés y mujeres heterosexuales, en particular. El impacto en comunidades más allá de los hombres gay blancos fue significativo desde el inicio de la epidemia, especialmente para los hombres gay no blancos; sin embargo, los primeros esfuerzos del Gobierno y de la comunidad no reflejaron adecuadamente esta realidad. 
  • Aunque el VIH/sida nunca se había limitado a un solo grupo, este afiche revela cómo el estigma determinaba qué vidas se consideraban dignas de empatía o de ser salvadas. Su enfoque en las personas heterosexuales que consumían drogas ilustra las prioridades políticas de la época: ampliar la concientización pública, pero a menudo a costa de borrar o marginar a quienes llevaban mucho tiempo viviendo con la epidemia y organizándose para combatirla.

Nueva York se defiende

Cuando el Estado y las instituciones de salud pública fracasaron a la hora de hacer frente al VIH/sida con la urgencia que se necesitaba, el movimiento de base se negó a guardar silencio. En la ciudad de Nueva York las personas que vivían con VIH/sida y sus aliados lanzaron una ofensiva insurgente para exigir atención y justicia. Con engrudo y con furia, empapelaron las paredes de la ciudad con afiches que lograron transformar el dolor en acción, el silencio en voz y el miedo en poder.

Organizaciones en defensa de los derechos como ACT UP y colectivos de artistas como Gran Fury transformaron el lenguaje visual de la protesta durante la crisis del VIH/sida. Basándose en gráficas contestatarias, fanzines punk y publicidad comercial, sus obras estaban diseñadas para causar impacto y a menudo para nombrar a las instituciones a las que culpaban de responsabilidad, desde la FDA y los CDC hasta la Iglesia católica. Estos diseños enmarcaban a la epidemia tanto como un fracaso político como de salud pública. Los afiches eran accesibles y fácilmente reproducibles, destinados a una distribución masiva en las calles, en el metro y en los medios de comunicación. En lugar de buscar la aprobación institucional, la gente en la lucha combinaba mensajes visuales con acciones directas: muertes simuladas, disturbios e intervenciones públicas que colocaron ineludiblemente a la epidemia en primera plana.

Esta sección examina cómo la protesta visual funcionó como una estrategia de supervivencia. Estos afiches no solo informaban, intercedían. En una ciudad saturada de medios de comunicación, el diseño activista funcionó como confrontación y documentación, haciendo visibles a aquellas personas que de otro modo hubiesen sido ignoradas o descartadas.

Afiche con un pequeño triángulo rosa sobre un fondo negro y texto blanco que lee, «El silencio es igual a la muerte».

SILENCE=DEATH, 1987

Silence=Death Project: Avram Finkelstein (n. 1952), Brian Howard (fechas desconocidas), Oliver Johnston (1952–90), Charles Kreloff (fechas desconocidas) y Chris Lione (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche reivindica el triángulo rosa, utilizado originalmente por el régimen nazi para identificar a los prisioneros gay en los campos de concentración, como un arma de resistencia. Elaborado por un colectivo político de seis hombres gay que fundaron el Silence=Death Project (Proyecto Silencio=Muerte), estaba pensado para ser pegado por toda la ciudad. Su minimalismo visual no era tan solo una estrategia estética sino política. El audaz contraste de los colores rosa y blanco sobre un fondo negro y la geometría sobria de su composición hacen que su mensaje sea legible incluso desde lejos, captando la atención en los concurridos espacios urbanos y sirviendo como una llamada a la lucha.
  • Diseñado en diciembre de 1986, antes de que se fundara ACT UP, SILENCE=DEATH comenzó a circular de forma anónima por las calles de Nueva York en febrero de 1987. El texto con letra pequeña denunciaba a los CDC, al FDA, al Vaticano y a la Casa Blanca bajo Reagan, exigiendo la acción política directa.
  • Las primeras reacciones del público oscilaron entre aguda sorpresa y asombro. El afiche generaría debate en la prensa local y en los medios comunitarios gay, a pesar de ello, los grandes medios de comunicación hicieron caso omiso de éste. No obstante, su amplia visibilidad, especialmente en el centro de Manhattan, forzaría el diálogo entre quienes hasta entonces no habían tenido contacto con el movimiento en la lucha contra el VIH/sida.
  • A las pocas semanas de la primera aparición de este afiche, el escritor y activista Larry Kramer y otras personas fundaron ACT UP durante una reunión de la comunidad en el Lesbian and Gay Community Services Center (Centro de Servicios para las Comunidades Lesbiana y Gay) en marzo de 1987. A partir de este momento, afiches como éste encabezarían la lucha y la resistencia del movimiento. 
  • En los años siguientes, esta imagen fue reimpresa en múltiples ocasiones y continuaría apareciendo en protestas y espacios públicos hasta bien entrados los años 1990, no solo en Nueva York sino en otras ciudades de los Estados Unidos e incluso en el extranjero. Su longevidad y adaptabilidad contribuiría a consolidarla como el símbolo visual más emblemático del movimiento de la era del VIH/sida.

Afiche con los dibujos de tres figuritas de color amarillo con una X rosada en el torso sobre un fondo naranja.

Ignorance = Fear/Silence = Death, 1989

Keith Haring (1958–90)

Colección Permanente de Poster House

  • Diseñado en colaboración con ACT UP, este afiche de Keith Haring utiliza sus emblemáticas figuras caricaturescas y un texto declarativo para evocar el ya famoso afiche Silence=Death, pero actualizado con nuevos elementos, sin dejar de incluir el triángulo rosa y la frase principal. Con un estilo inspirado en los cómics, las tres figuras amarillas —que representan la expresión «no ver el mal, no oír el mal, no hablar del mal»— simbolizan la negación y la censura.
  • El estilo visual de Haring —contornos definidos, una gama de colores limitada y formas cinéticas— resulta accesible al instante. Acompañada de eslóganes en mayúsculas, la composición fusiona el arte urbano con la urgencia de la lucha al traducir problemáticas complejas como la inacción del Estado, el silencio de los medios de comunicación y el temor del público, para exigir gráficamente cuidados y rendición de cuentas. La imagen aparecería en múltiples protestas de ACT UP, en pancartas y en espacios comunitarios.
  • Apenas unos meses antes su muerte a principios de 1990, Haring continuaría participando directamente en acciones en la lucha contra el VIH/sida, mediante la producción y donación de sus obras de arte —como este afiche— para campañas, recaudaciones de fondos y protestas. 
  • En 1989 Haring crearía la Fundación Keith Haring para gestionar su patrimonio y garantizar que su obra siguiera al servicio de causas benéficas, especialmente la educación y el apoyo en materia del VIH/sida. Al ceder todos los derechos de su nombre y sus obras a la fundación, ésta supervisaría todas las licencias para destinar los fondos recaudados a organizaciones sin fines de lucro alineadas con sus prioridades. La estructura y misión de la fundación reflejan la intención explícita de Haring de que su obra siguiera siendo un instrumento del movimiento y no de la explotación comercial.

Afiche con la huella de una mano roja sobre un fondo blanco y texto de color negro.

You’ve Got Blood On Your Hands, Stephen Joseph, 1988

Gran Fury

Cortesía de Avram Finkelstein Archive

  • Formado en 1988 por miembros de ACT UP, Gran Fury funcionaba como uno de los colectivos de artistas no oficial del grupo. Mientras ACT UP organizaba acciones directas, Gran Fury creaba campañas visuales, aprovechando la estética de la publicidad comercial y la propaganda política para crear poderosos símbolos de protesta. Sus obras solían ser anónimas y creadas de forma colectiva para la difusión masiva. Una de las primeras intervenciones más visibles de Gran Fury fue una instalación de protesta que colocaron en los escaparates del New Museum en 1989, de símbolos católicos junto a viales de sangre y consignas políticas, enfrentándose directamente a la doctrina de la Iglesia católica y vinculándola con la violencia estatal y la muerte.
  • Este afiche tiene al Dr. Stephen C. Joseph, comisionado de salud de Nueva York entre 1986 y 1990, en la mira. Durante su mandato, Joseph redujo de forma polémica el número estimado de personas con VIH/sida de más de 200 000 a 50 000 aproximadamente. Se le acusó de haber utilizado modelos epidemiológicos modificados para minimizar la crisis y reducir el gasto en salud pública. Aunque Joseph alegó que las cifras más bajas se basaban en datos más precisos, ACT UP denunciaría que la reclasificación tenía fines políticos y minaba directamente la respuesta de la ciudad a la epidemia del VIH/sida.
  • Impreso en julio de 1988, este diseño formó parte de una campaña coordinada llamada «Blood on Their Hands» (Sangre en sus manos), en la que miembros de Gran Fury y ACT UP pegaron afiches por todo Nueva York y pintaron las superficies de la ciudad con huellas de manos de color rojo sangre. Este diseño ejemplifica el uso de la protesta visual para exigirle al Estado una rendición de cuentas, al nombrar a las autoridades y haciéndolas responsables de decisiones políticas con consecuencias de vida o muerte.

Afiche del rostro de un hombre blanco impreso sobre un fondo verde con texto rosa superpuesto que lee «Aidsgate».

AIDSGATE, 1987

Silence=Death Project: Avram Finkelstein (n. 1952), Brian Howard (fechas desconocidas), Oliver Johnston (1952–90), Charles Kreloff (fechas desconocidas) y Chris Lione (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Este segundo afiche impreso por el Silence=Death Project fue creado para la manifestación de ACT UP de junio de 1987 durante la III Conferencia Internacional sobre el SIDA celebrada en Washington, D. C. Sería uno de los primeros afiches en responsabilizar públicamente al presidente Reagan por la respuesta tardía e inadecuada del Estado ante la epidemia (aunque los primeros casos de VIH/sida en los Estados Unidos se documentaron en 1981, Reagan no reconocería públicamente la crisis hasta cuatro años después). 
  • AIDSGATE toma prestada deliberadamente la terminología del escándalo Watergate de la década anterior, replanteando la inacción del Estado no solo como negligencia sino como una forma de actividad política ilícita que merece ser investigada y rendir cuentas públicamente. Como otros afiches de la época lo señalan, el número de víctimas mortales de la guerra de Vietnam se citaba inferior al del VIH/sida, un indicador importante de la magnitud y el alcance del virus.
  • La letra pequeña en la parte inferior de este afiche amplía el marco de la epidemia más allá de los hombres blancos gay al señalar los niveles desproporcionados de mortalidad por VIH/sida entre las personas negras, latinas y mujeres de Nueva York. Cuestiona, de esta manera, la narrativa predominante en los medios de comunicación y las prioridades de la salud pública, así como la dinámica social de la enfermedad de aquellos tiempos.
  • Reconociendo inmediatamente el poder de esta imagen, la comunidad de activistas la difundiría de forma masiva en manifestaciones, protestas y acciones públicas. La reproducción de este afiche, de diferentes tamaños, apareció como estandarte en las calles, en las manifestaciones, en camisetas e insignias.

Portada de un libro que muestra la fotografía de una ventana con un letrero de neón con un triángulo rosa.

AIDS: Cultural Analysis/Cultural Activism, 1988

Editado por Douglas Crimp (1944–2019)

Colección privada, NYC

  • Publicada inicialmente como un número especial de una revista académica de arte y cultura, October, impresa por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en una época en la que había una amplia incomprensión y tergiversación del VIH/sida, esta antología reunió a gente de la academia, el arte y el movimiento para argumentar que el VIH/sida no era solo una crisis biomédica, sino una batalla por el significado, los símbolos y su representación.
  • Posteriormente publicada como un libro por MIT Press, la colección de ensayos se convirtió en un texto fundamental para el movimiento en la lucha contra el VIH/sida, al proporcionar un marco que creaba vínculos entre el arte, la teoría y la protesta, haciendo hincapié en la necesidad de un análisis crítico junto con la acción directa. El libro contribuiría a definir el movimiento del «activismo cultural» como una forma de resistencia que podía desafiar las narrativas predominantes y recuperar los espacios públicos.
  • Este libro fue reflejo de la creciente alianza entre la teoría académica y el activismo en práctica, aunque también mostró las limitaciones de este enfoque. La publicación legitimó el VIH/sida como objeto de crítica cultural, pero alguna gente del movimiento cuestionaría si el discurso académico podía seguir el ritmo de la urgencia de la crisis o representar adecuadamente a las personas más afectadas. Tal como ocurrió con gran parte de las acciones del movimiento, la relación entre teoría y práctica fue objeto de controversia dentro del grupo, y hubo quien argumentó que el ambiente exclusivo del mundo académico socavaba el trabajo organizativo y que no era el espacio adecuado para abordar las problemáticas concretas de la epidemia.

Portada de un libro con texto amarillo sobre un fondo rojo que lee «Sobreviviendo al SIDA».

Surviving AIDS, 1990

Author: Michael Callen (1955–93) 

Colección privada, NYC

  • En Surviving AIDS (Sobreviviendo al SIDA), el activista y cantautor Michael Callen replantearía la vida con VIH/sida como un proyecto continuo de resistencia. Publicado en 1990, su libro argumentaba que las personas con VIH/sida no eran pacientes con una sentencia de muerte sino sobrevivientes activos capaces de crear redes de apoyo, de adoptar tratamientos poco ortodoxos y redefinir lo que significaba vivir con el virus.
  • Basándose en sus experiencias personales, Callen abogaría por tratamientos fuera de la corriente médica convencional, incluyendo la pentamidina en aerosol para la prevención de la neumonía por PCP y la IGIV (inmunoglobulina intravenosa) para la criptosporidiosis intestinal crónica, ambas infecciones comunes en personas con VIH/sida. También apoyó los ensayos clínicos comunitarios a través de organizaciones como Community Research Initiative (CRI) y rechazó los protocolos lentos y excluyentes de las compañías farmacéuticas y de la agencia gubernamental National Institutes of Health. Esta postura le valdría elogios del movimiento, pero también provocaría reacciones adversas: alguna gente consideraba que su fe en la supervivencia idealizaba el sufrimiento o estaba ignorando las barreras estructurales de acceso a la atención médica, mientras que otras personas cuestionaban la solidez científica de sus tratamientos preferentes.
  • Aunque el libro de Callen polarizó al movimiento, ofrecía un modelo de la lucha contra el VIH/sida que no era ni de resignación ni abstracto sino uno basado en el complicado y urgente trabajo de sobrevivir. Surviving AIDS declaraba radicalmente que vivir con el VIH/sida no solo era posible sino también político.
  • Surviving AIDS fue publicado por HarperCollins, una de las editoriales comerciales más grandes de los Estados Unidos y tuvo una amplia distribución en librerías y bibliotecas —algo excepcional en aquella época para un libro escrito por y sobre una persona que vivía con VIH/sida. Los ensayos de Callen también llegaron a un público más amplio a través de publicaciones como Newsweek, Village Voice, New York Native y Gay Community News, ampliando su influencia más allá de los círculos activistas hasta popularizarlo. Su trabajo contribuyó a introducir el lenguaje de la supervivencia en el debate nacional.

Portada de un libro con una fotografía en blanco y negro de mujeres blancas y negras en una protesta.

Women, AIDS & Activism, 1990

The ACT UP/NY Women and AIDS Book Group

Colección privada, NYC

  • Las mujeres desempeñaron un papel fundamental en ACT UP al ampliar el enfoque del movimiento más allá de los hombres homosexuales blancos para incluir problemáticas como los derechos reproductivos, el consumo de drogas inyectables, el encarcelamiento y la discriminación de género en las investigaciones clínicas. A través de comités, grupos de trabajo e iniciativas editoriales independientes como este libro, lograron desafiar el sexismo al interior del movimiento y además dar forma a los debates nacionales sobre la atención médica, el acceso y la representación. 
  • Uno de los afiches más difundidos de ACT UP incluía la frase, «Las mujeres no contraen el VIH/sida, simplemente mueren a causa de él». Utilizado en protestas y materiales impresos, llamaba la atención sobre la limitada definición de los CDC del VIH/sida que excluía las infecciones que afectaban a las mujeres, obstaculizando su diagnóstico, de recibir beneficios y tratamiento. El eslogan se convertiría en un grito de guerra para el movimiento que exigía equidad de género en la investigación y tratamiento clínicos y en las políticas públicas. Estas acciones finalmente llevaron a que, en 1993, los CDC ampliaran su definición del VIH/sida para incluir la manifestación de la enfermedad en las mujeres específicamente.
  • Escrito por integrantes del colectivo feminista multirracial ACT UP/NY Women y el grupo de lectura AIDS Book Group, Women, AIDS & Activism era una crónica de la labor de las mujeres al interior de ACT UP y del activismo en general de las mujeres contra el VIH/sida. 
  • Uno de los ensayos más impactantes aborda el hecho de que las mujeres fueron sistemáticamente excluidas de los ensayos clínicos de medicamentos durante las primeras etapas de la epidemia del VIH/sida, lo que reflejaba una discriminación de género más amplia en las investigaciones clínicas. Gracias al persistente activismo del Comité de Mujeres de ACT UP y a la presión pública, lograrían finalmente modificar las políticas públicas. Reformas históricas como la Ley de Revitalización de los Institutos Nacionales de Salud de 1993 finalmente establecieron la inclusión obligatoria de las mujeres y grupos minoritarios en los estudios clínicos.

Portada de un libro que muestra a un grupo de hombres en una protesta sosteniendo carteles en alto.

AIDS Demo Graphics, 1990

Douglas Crimp (1944–2019) y Adam Rolston (n. 1962)

Colección privada, NYC

  • Esta publicación fue una colaboración entre el crítico y activista Douglas Crimp y el diseñador gráfico Adam Rolston para documentar el lenguaje visual del movimiento en la lucha contra el VIH/sida en Nueva York, en particular el trabajo de ACT UP y de Gran Fury. Analiza cómo las imágenes de la protesta utilizaban la estética publicitaria para subvertir las narrativas predominantes y exigir soluciones, así como la forma en que el movimiento en la lucha contra el VIH/sida se apropió de los espacios públicos a través de representaciones visuales que desafiaban al poder, honraban a las víctimas y luchaban por las personas vivas.
  • Publicado por Bay Press, AIDS Demo Graphics fue un libro de bolsillo de gran difusión destinado tanto para activistas como la academia. Fue distribuido en librerías independientes, redes de activistas y círculos académicos, reflejando así la creciente necesidad de documentar y analizar la cultura visual del VIH/sida. Su accesibilidad y bajo costo lo convirtieron en una valiosa herramienta para la enseñanza y la organización, en vez de un simple catálogo o libro de arte.
  • El libro combina documentación fotográfica de las protestas con reproducciones de afiches, calcomanías y arte urbano, junto con ensayos y comentarios que contextualizan su creación y difusión. Aunque con raíces en la práctica activista, ofrece un análisis crítico de la estrategia visual, lo que lo convierte en uno de los primeros esfuerzos por teorizar las imágenes del VIH/sida como una forma de comunicación política. Cierta crítica destacaría la dificultad de traducir acciones efímeras a un formato estático, pero mucha gente lo consideraba un recurso valioso para comprender cómo el diseño y las acciones directas se entrecruzaban en el movimiento. Continúa siendo un archivo fundamental de las primeros acciones de ACT UP.

Una revista abierta que muestra una fotografía en blanco y negro de una multitud en una protesta.

Vogue, 1990

Fotografía: Patrick Demarchelier (1943–2022)

Colección privada, NYC

  • El 29 de noviembre de 1990, la industria de la moda de Nueva York organizó una respuesta histórica a la crisis del VIH/sida: 7th (Seventh) on Sale, una venta de ropa de diseño de cuatro días de duración en el 69th Regiment Armory, en el centro de Manhattan, que se inauguró con una recepción benéfica repleta de estrellas. Organizado por el Consejo de Diseñadores de la Moda en Estados Unidos (CFDA por sus siglas en inglés) en colaboración con la revista Vogue, el evento recaudaría más de cuatro millones de dólares (aproximadamente $10.5 millones en la actualidad) para el fondo New York City AIDS. Ésta ha sido la mayor recaudación de fondos de la moda para el VIH/sida hasta la fecha y un momento transformador de una industria devastada por un incomprensible número de pérdidas humanas.
  • Creado en 1989 por la fundación New York Community Trust, el fondo New York City AIDS fue una iniciativa colaborativa para abordar la crisis del VIH/sida que formaba parte de un esfuerzo más amplio de la fundación de apoyo de programas que estaban haciendo frente a la epidemia. Incluyó, por ejemplo, la primera subvención en 1983 para la investigación del VIH de una institución privada. El fondo, que operaría hasta el 2014, colaboró con United Way de Nueva York para distribuir subvenciones y apoyar diversas iniciativas destinadas a la prevención, al acceso del tratamiento y a la investigación científica del VIH/sida.
  • El artículo publicado en este número de Vogue sirvió para anunciar este ambicioso proyecto a una amplia audiencia en todo el país. Cientos de personas del mundo del diseño donaron productos, celebridades se ofrecieron para hacer voluntariado en las cajas registradoras y el Armory se inundó de clientes. Anna Wintour, editora en jefe de la revista, impulsó 7th (Seventh) on Sale y ha sido reconocida por haber recaudado desde entonces más de diez millones de dólares (casi $26 millones en la actualidad) para programas relacionados con el VIH/sida.
  • El CFDA y Vogue organizaron el evento 7th (Seventh) on Sale cada cierto número de años hasta la crisis financiera del 2008. Desde entonces han recaudado fondos con frecuencia en otros eventos para el fondo New York City AIDS.

Afiche con la palabra «SIDA» escrita en letras rojas llamativas y texto negro sobre un fondo blanco.

AIDS/It’s Big Business!, 1989

Richard Deagle (b. 1952)

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche es tanto una parodia visual como una denuncia política. Imita la imagen corporativa, incluyendo el símbolo de marca registrada después de la palabra «AIDS», para acusar a las empresas farmacéuticas y al Estado de convertir la muerte masiva en una oportunidad económica. 
  • A medida que ACT UP cobraba impulso, amplió su enfoque más allá de la protesta simbólica para abarcar la justicia económica. Este afiche surgió durante su campaña contra el mercantilismo de las farmacéuticas, en particular cómo Burroughs Wellcome había fijado el precio del AZT (el primer tratamiento farmacológico para el VIH/sida que había demostrado tener beneficios clínicos) en $10 000 al año (aproximadamente $28 000 actuales). Aunque el AZT ofrecía cierta esperanza terapéutica, activistas de base denunciaron la falta de acceso, la exclusión de pacientes en la fase inicial de la enfermedad en el diseño del ensayo clínico y el lento proceso de aprobación del Estado de otros medicamentos que podían salvar vidas al aliviar las innumerables infecciones a las que eran vulnerables las personas con VIH/sida. 
  • Este afiche surge de la iniciativa de acceso a medicamentos de ACT UP que exigía medicinas más asequibles, un proceso de aprobación más rápida y la inclusión de personas con VIH/sida en todas las etapas de la toma de decisiones. Refleja una idea fundacional de la reacción de la comunidad hacia el VIH/sida: que ésta no era solo una crisis de salud pública sino también consecuencia del capitalismo, la burocracia y la falta de voluntad política. Alegaban que se estaba dando prioridad a las ganancias por encima de las personas. En contraste con los mensajes blandos de las agencias municipales y federales, éste era un llamado a que el capitalismo rindiera cuentas.

Afiche de un hombre blanco caminando por una acera cubierta de siluetas de cuerpos dibujadas con tiza.

One AIDS Death Every Thirty Minutes, c. 1988

Richard Deagle (b. 1952)

Colección Permanente de Poster House

  • Para 1988 las muertes como consecuencia del VIH/sida en los Estados Unidos habían ascendido, en promedio, a una cada treinta minutos. Aquel mismo año morirían casi 16 000 personas, pero la inversión del Estado para su investigación, tratamiento y prevención seguía siendo sumamente insuficiente. El Gobierno de Reagan consideraba al VIH/sida como un lastre político, no como una emergencia nacional.
  • Antes de que se publicara este afiche, el eslogan de ACT UP era, «Una muerte por VIH/sida cada 13 minutos». Aquí, esta frase sería actualizada a «treinta minutos» (una estadística aún impactante y espantosa) para incluir información más actualizada de los CDC sobre las tasas de mortalidad de las personas con VIH/sida. También refleja la precisa atención que ACT UP solía prestar a los detalles.
  • El 11 de octubre de 1988, ACT UP organizaría una protesta a gran escala en la sede de la FDA en Rockville, Maryland, para exigir que el proceso de aprobación de medicamentos fuera más ágil y un mayor acceso a los tratamientos experimentales contra el VIH/sida. La acción fue en reacción ante retrasos institucionales que consideraban estaban contribuyendo a muertes innecesarias. Con más de mil participantes, la protesta combinó la desobediencia civil con la crítica política, atrayendo la atención de los grandes medios de comunicación a nivel nacional. La protesta contribuyó a presionar a la FDA a adoptar nuevos mecanismos como la aprobación acelerada de medicamentos y los ensayos paralelos, lo que marcaría un cambio en la forma en que las agencias gubernamentales se relacionaban con las personas que vivían con VIH/sida y activistas de la comunidad. Este afiche, junto con otros dos del mismo diseñador, fueron ampliamente utilizados para subrayar el costo humano de la inacción y cómo la negligencia de las grandes empresas y el Estado contribuyeron a esta extrema pérdida de vidas humanas.

Afiche con la ilustración de un elefante y un burro mirando hacia un cráneo humano con la frase escrita en negro «El SIDA es un tema para las primarias».

AIDS Is A Primary Issue, 1992 

ACT UP

Colección Permanente de Poster House

  • Cuando New Hampshire se preparaba para acoger las primeras elecciones primarias presidenciales de 1992, ACT UP organizó una gran protesta para desafiar el silencio en torno al VIH/sida. Este afiche fue creado como parte de la «Marcha sobre los candidatos» y colocado por todo Nueva York para animar a las personas activistas a viajar al norte. 
  • El afiche utiliza un fotomontaje granuloso, al estilo de una fanzine, de una calavera entre ilustraciones de un elefante y un burro —los símbolos de los partidos Republicano y Demócrata— con un estilo xilográfico, para criticar a ambos por su inacción durante la crisis del VIH/sida.
  • La campaña fue una de las varias intervenciones de ACT UP durante el ciclo electoral. El 23 de enero de 1991, el Día de la Desesperación incluyó protestas coordinadas en todo Nueva York, entre ellas una de «muertes simuladas» en el vestíbulo de la estación Grand Central y pancartas con lemas como «Dinero para el SIDA, no para la guerra» y «Una muerte por SIDA cada ocho minutos».  La noche anterior, activistas contra el VIH/sida interrumpieron la emisión de CBS Evening News y MacNeill/Lehrer News Hour para proclamar «Luchen contra el SIDA, no contra los árabes; ¡el SIDA es noticia!». Estas acciones tenían como objetivo dejar claro que la crisis exigía la atención de las altas esferas. La presión sobre el entonces candidato Bill Clinton, liderada por Michael Petrelis, miembro del Comité de Tratamiento y Datos de ACT UP, dio como resultado que su campaña presidencial hiciera 16 promesas específicas sobre políticas públicas para el VIH/sida.
  • El Great Hall (Gran Salón) de la institución de educación superior Cooper Union sería el principal espacio organizativo de ACT UP durante esta campaña y a lo largo de sus actividades a finales de la década de 1980 y principios de 1990. El lugar había sido un punto de encuentro de muchos de los movimientos sociales de la era moderna, entre ellos, los de defensa del sufragio femenino y de los derechos civiles. ACT UP se consideraba parte de esta historia. Estudiantes y activistas prepararon afiches, celebraron reuniones y coordinaron autobuses a New Hampshire en el Great Hall, demostrando así como la infraestructura cultural e intelectual de Nueva York seguía apoyando a los movimientos a nivel nacional.

Afiche de George W. Bush vestido de vaquero a caballo con texto en blanco que dice «Crisis del SIDA».

AIDS Crisis, 1990 

ACT UP/Gang

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche señala la contradicción entre la imagen tradicional del hombre varonil estadounidense y la realidad de la crisis del VIH/sida. Al apropiarse de la imagen del Hombre Marlboro —símbolo del individualismo duro y viril— la composición desafía el mito de la fortaleza nacional frente a la extensa negligencia del Estado. Incluye además una cierta ironía al hacer referencia al creciente reconocimiento de los riesgos de los cigarrillos para la salud, al colocar al presidente H. W. Bush como una amenaza para la salud pública en el contexto del VIH/sida.
  • Diseminado poco después del primer año del Gobierno de Bush (después de haber sido vicepresidente bajo Reagan), este afiche expresaba la frustración de ACT UP con un presidente que ofrecía apoyo retórico pero ninguna ayuda financiera significativa. 
  • En 1990 Bush firmó la Ley Ryan White CARE para brindar financiamiento del Estado para la atención médica, servicios de apoyo y el tratamiento de las personas que vivían con VIH/sida, en particular para las que no tenían seguro médico. La legislación supuso un cambio importante en la política federal en materia del VIH/sida al dar prioridad al acceso a la atención médica de las poblaciones marginalizadas y de bajos ingresos, y sigue siendo hoy una de las mayores fuentes de financiación para el VIH/sida en los Estados Unidos. A pesar de esta legislación histórica, el Gobierno de Bush solo aprobaría un tercio del presupuesto solicitado para el programa.
  • Ryan White era un adolescente de Indiana que contrajo VIH tras una transfusión de sangre. Se convirtió en un símbolo nacional de la epidemia después de que el colegio lo expulsara, atrayendo atención masiva de los medios de comunicación. Murió en 1990.
  • A diferencia de campañas gubernamentales como «America Responds to AIDS» (Estados Unidos responde al VIH/sida), que se basaban en eslóganes atractivos y un discurso para sosegar al público, este afiche explica que la epidemia del VIH/sida era política y que la inacción consciente había dado como resultado un gran número de muertes. Afiches como éste fueron producidos por organizaciones de base que responsabilizaban y nombraban instituciones y personas específicas, utilizando la apropiación y la ironía para subvertir los símbolos culturales predominantes y anteponer la claridad política al deseo de crear consenso.

Afiche con la foto de un hombre blanco con un sombrero de arzobispo junto a un condón con un texto grande de color rojo.

Know Your Scumbags, 1989

Richard Deagle (n. 1952) y Victor Mendolia (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House                                                                                                                                                                          

  • Durante la crisis del VIH/sida, la Iglesia católica —en particular bajo liderazgo del cardenal John O’Connor de Nueva York— se opuso abiertamente al uso del preservativo, al aborto y a los derechos de las personas homosexuales. O’Connor condenó la educación sobre el sexo seguro en las escuelas y bloqueó la distribución de preservativos en los hospitales de la ciudad, alineándose con políticas que, según afirmaba el movimiento, ponían en riesgo las vidas de las personas. 
  • Este afiche de ACT UP condena la oposición de la Iglesia católica al uso de preservativos durante la crisis del VIH/sida. Su título juega con el doble sentido de «scumbag» (condón/escoria) —tanto en su uso coloquial para referirse a los preservativos como en el peyorativo— subrayando la negativa del movimiento a anteponer la cortesía a la supervivencia.
  • Celebrada el 10 de diciembre de 1989 en la Catedral de San Patricio de Nueva York, Stop the Church (Paremos a la Iglesia) fue una importante protesta de ACT UP contra la Iglesia católica y su oposición a los preservativo, al derecho al aborto y a los derechos de las personas homosexuales durante la crisis del VIH/sida. Participaron más de 4500 manifestantes, en la que más de 100 personas fueron detenidas, incluyendo activistas que interrumpieron la celebración de la misa para exponer las políticas de la Iglesia que consideraban contribuían a la mortandad prevenible por VIH/sida. 
  • Esta acción marcaría un punto de inflexión en la visibilidad de ACT UP y su capacidad para generar controversia pública y atraer la cobertura de los medios de comunicación a nivel nacional, así como una férrea oposición. También expuso las tensiones internas del movimiento en torno a su estrategia, respecto a la religión y el uso de los disturbios en los espacios sagrados. A pesar de las críticas, la protesta logró replantear la discusión sobre la influencia de la religión en las políticas de salud pública y resaltar la urgencia de la lucha contra el VIH/sida frente al poder institucional. En las semanas siguientes la asistencia a las reuniones de ACT UP incrementaría exponencialmente; la audacia y visibilidad de su protesta incitarían la solidaridad de mucha gente.

Afiche del rostro de un hombre blanco impreso sobre un fondo negro con texto de un color rojo intenso.

Deadlier Than The Virus, 1988

Richard Deagle (b. 1952)

Poster House Permanent Collection

  • This ACT UP poster further indicts New York City’s AIDS response under Health Commissioner Dr. Stephen C. Joseph. Created during Gran Fury’s “Blood on Their Hands” campaign that infiltrated the walls, subways, and outdoor public spaces of Lower Manhattan, it reflects a shift in tactics from general institutional critique to personal accountability. 
  • The rhetorical questions on the right of the poster reflect the activists’ frustrations with Joseph’s tenure, one marked by delays in implementing needle-exchange programs, hesitancy around condom distribution, and the exclusion of community organizations from policymaking. He was widely criticized for favoring bureaucratic control over the urgent need to address a public health crisis.
  • The poster’s answer below its litany of questions is scathing: New York was a city lacking “inclusive, culturally-sensitive, coordinated, sane leadership” on AIDS. More than a critique of one man, this poster condemned larger institutional failures that activists believed had cost lives.
  • Like many of ACT UP’s other visual works, this poster demanded individual accountability and reckoning, calling out not just policy gaps but also the power structures and values that allowed them to persist. In doing so, it made public health a public fight. While federal messaging warned individuals, ACT UP warned the public about power: who had it, how they used it, and who paid the price when they failed.

El poder del diseño

Cuando el VIH/sida azotó a las comunidades del mundo del arte de Nueva York, la respuesta no fue el silencio sino el espectáculo. Influyentes artistas del mundo del diseño, la música, el teatro y la moda transformaron las herramientas de su oficio para convertirlas en salvavidas. No solo recaudaron fondos, sino que transformaron la imagen del VIH/sida y la forma en que la sociedad lo percibía.

En las décadas de 1980 y 1990, el sector empresarial cultural pasó a desempeñar un papel crucial en la respuesta al VIH/sida. Instituciones como Broadway Cares, Design Industries Foundation Fighting AIDS, el Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos y la Red Hot Organization movilizaron a celebridades, gente del glamour y la moda para recaudar millones de dólares destinados a la atención médica, al tratamiento y la prevención. Sus afiches y carteles utilizaban el lenguaje visual de la alta costura y la música pop —fotografía editorial atrevida, acabados satinados y sensualidad— para transformar el lenguaje crudo de la protesta al de una concientización masiva frente al VIH/sida. Difuminaron la línea entre el entretenimiento y el activismo y transformaron las pasarelas, galerías y escenarios en espacios de solidaridad donde se celebraba el derecho a la visibilidad, a la resistencia y a la memoria. 

En 1988 se fundaría Visual AIDS con el objetivo de movilizar la cultura visual y usarla como plataforma para exigir el compromiso político y la responsabilidad gubernamental. A través de iniciativas coordinadas como el Día Sin Arte y el proyecto Lazo Rojo, la organización establecería nuevos modelos de resistencia cultural colectiva, situando el movimiento de la lucha contra el VIH/sida dentro de la infraestructura de museos, galerías e instituciones artísticas.

A medida que la cultura de la sociedad en general reconocía la importancia de tomar conciencia sobre el VIH/sida, las grandes campañas corporativas se unieron a la lucha, llegando en ocasiones a utilizar el diseño comercial como arma para hacer frente a la erradicación de la epidemia. Estas imágenes, que se plasmaron en el metro, revistas y en tiendas de discos, dejaban claro que el VIH/sida no era solo una crisis médica, era además un fenómeno cultural, emocional y social.

Esta sección muestra cómo el diseño sirvió tanto para llorar a la gente fallecida como para glorificar la supervivencia. La creatividad se convirtió en una forma de resistencia. El arte, la música y la moda hicieron más que reflejar la crisis: le dieron sentido, movilizaron al público e hicieron que la solidaridad se hiciera contagiosa.

Afiche de dos hombres desnudos y musculosos abrazándose, rodeados por un texto naranja que dice «El sexo seguro es sexo apasionado».

Safe Sex is Hot Sex, 1991

Fotografía: Steven Meisel (n. 1954)

Colección Permanente de Poster House

  • Codiseñado por la Red Hot Organization y la Design Industries Foundation Fighting AIDS (DIFFA, Fundación de la Industria del Diseño en la Lucha contra el SIDA), este afiche presentaba un enfoque totalmente nuevo de la reacción cultural ante el virus. Con imágenes del fotógrafo de modas Steven Meisel (mejor conocido por su trabajo para Vogue), la serie de afiches «Safe Sex is Hot Sex» (El sexo seguro es sexo apasionado) adaptó el vocabulario editorial y artístico de la industria para promover el uso del condón como algo sexy y moderno —una alternativa contundente a los mensajes basados en el miedo que predominaron en la década de 1980.
  • La Red Hot Organization era una ONG fundada por John Carlin y Leigh Blake en 1989, con el objetivo de concientizar a la sociedad y recaudar fondos para el VIH/sida a través de la música, la moda y el diseño. Carlin comenzó su carrera como curador, profesor y escritor del arte, y su amistad con David Wojnarowicz y otras destacadas personas del arte contemporáneo que padecían o se habían visto afectadas por el VIH/sida lo inspiraron a ayudar. Su amigo Leigh Blake, que estaba involucrado en el mundo de la música y el cine y había sido fundamental en los primeros años de la escena punk, convenció a David Byrne que se involucrara, poniéndolo en contacto con algunos de los mejores músicos y cineastas del mundo. El primer gran proyecto de recaudación de fondos de la organización fue Red Hot + Blue, un álbum homenaje lanzado en septiembre de 1990 que reimaginó la música de Cole Porter, el famoso compositor estadounidense gay, para honrar a las víctimas del VIH/sida.
  • Empapelando el metro, los autobuses y los locales nocturnos de Nueva York, esta serie de afiches insertaría mensajes del sexo seguro en la vida cotidiana de toda la sociedad, dirigiéndose también hacia los hombres gay y a otras personas con alto riesgo de contraer el VIH/sida.

Afiche de Ronald Reagan con la cara cubierta de lesiones.

Colors, 1994

Tony Spengler (fechas desconocidas), Kathy Grove (fechas desconocidas) y Mary Reilley (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche anuncia Colors, el número de la revista internacional sobre el VIH/sida que fue lanzada por el gigante de la moda Benetton en 1991. Diseñada en Fabrica, el laboratorio interno de comunicación de Benetton, Colors fue distribuida en más de 40 países e impresa en varios idiomas. Su misión era radical para una publicación corporativa: fusionar la cultura juvenil, los medios de comunicación globales y el comentario social, haciendo uso de un lenguaje publicitario que provocara el debate público.
  • Aunque el enfoque de Benetton a menudo fue criticado por considerarlo explotación publicitaria, Colors rompió con el lenguaje edulcorado de la salud pública para desafiar al poder y politizar la belleza. La manera en que provocaba conmoción era estratégica al obligar al público ver lo que se estaba ignorando: la raza, la sexualidad, la muerte y un Estado fallido. En el contexto de la cultura activista de los afiches de Nueva York, Colors se situaba en una extraña coyuntura en la que el dinero corporativo empezó a financiar el tipo de visibilidad por la que ACT UP había luchado por años.
  • Uno de los diseños más famosos de Benetton en la década de 1990, este afiche es una fotografía retocada del presidente Ronald Reagan cubierto por el tipo de lesiones cutáneas que eran usuales en las víctimas del sida en su fase avanzada. Reagan sería criticado con frecuencia por ignorar la crisis, por lo que esta composición era irreverente y mordaz al asociar al expresidente con la enfermedad que no había sabido afrontar activamente. En la esquina inferior izquierda aparece un logotipo con una mano roja haciendo un gesto obsceno al VIH/sida y a la inacción del presidente.

Una revista que muestra a un grupo de hombres y mujeres vestidos completamente de negro, de pie agrupados y mirando a la cámara.

GMHC Magazine Advertisement, 1996

Fotografía: Gordon Munro (n. 1939)

Colección privada, NYC

  • Este anuncio publicitario publicado en el número de octubre de la revista Vogue, presenta a algunas de las persona más destacadas del mundo del diseño de la década de 1990 en los Estados Unidos como Calvin Klein, Donna Karan (comprometida en la lucha contra el VIH/sida), Michael Kors y Vera Wang, quienes se juntaron para apoyar la labor de la organización Gay Men’s Health Crisis. 
  • A mediados de la década de 1990, la industria de la moda se vio severamente afectada por el VIH/sida: cientos de personas del diseño, de oficios artesanales, estilistas y que colaboraban con la moda, fallecieron a causa del virus. Muchas personalidades famosas de la industria se manifestaron a favor de la investigación científica y terapias contra el VIH/sida, y anuncios como éste fueron publicados en numerosas revistas a lo largo de ese periodo. A pesar de ello, mucha gente consideraba que estas acicaladas y esterilizadas declaraciones no contribuían lo suficiente a la causa, ya que carecían de historias personales, estadísticas alarmantes y un sentido real de urgencia.
  • Este anuncio refleja la ambivalencia de la filantropía frente al VIH/sida en la década de 1990, en la que las marcas de alta costura y la cultura de consumo de la élite se entrecruzaron con campañas de salud pública. Aunque eventos como el 7th (Seventh) on Sale recaudarían fondos considerables, sus mensajes y visibilidad dependían de las donaciones y el consumo de una clase adinerada de personas blancas, en su mayoría.  En 1996 ya existían terapias antirretrovirales cruciales pero estaban disponibles tan solo a través de seguros de salud privados, evidenciando cómo el acceso a la atención médica a menudo reflejaba las disparidades raciales y de clase tan arraigadas en el sistema de salud y en las estrategias de recaudación de fondos.
  • A medida que el público se empezó a cansar del tema del VIH/sida, su atención disminuyó. Este anuncio refleja aquel momento: cuando los mensajes sobre el VIH/sida del mundo de la moda pasaron del luto radical y la cólera de la protesta a una voz más institucional y silenciosa.

Una revista que muestra una fotografía en blanco y negro de una mujer de piel morena parada delante de un coche mirando a la cámara.

7th on Sale Magazine Advertisement, 1990

Fotografía: Ellen von Unwerth (n. 1954) 

Colección privada, NYC

  • Este anuncio apareció tanto en revistas como en periódicos para promocionar el 7th (Seventh) on Sale como el evento de compras más popular de la temporada, con la participación de las mayores estrellas del diseño, «calles llenas de tiendas» y de «descuentos como nunca antes se ha visto» —todas las ganancias estaban destinadas al fondo New York City AIDS.
  • Con su ingeniosa redacción publicitaria y la glamurosa fotografía editorial de la supermodelo Christy Turlington (defensora de la lucha contra el VIH/sida), este anuncio posicionaba la solidaridad en la lucha contra el VIH/sida no como una obra de caridad sino como parte integral del tejido cultural del mundo de la moda y de la supervivencia de quienes creaban y diseñaban. 
  • Hubo una amplia promoción del evento por medio de publicaciones de la moda y medios de comunicación masivos que lograría movilizar tanto a la industria como al público. Personas destacadas del mundo del diseño donaron productos y cientos de personas voluntarias se encargaron de atender los puestos, mientras que el público esperaba en largas filas para adquirir productos exclusivos. Todo esto contribuyó a normalizar y a «poner de moda» la recaudación de fondos para la lucha contra el VIH/sida en espacios públicos comerciales.

Afiche de una fotografía en blanco y negro con dos personas desnudas con el cabello largo besándose, con las palabras «el sexo más seguro es sexo apasionado» superpuestas en color naranja.

Safer Sex is Hot Sex, c. 1992

Fotografía: Steven Klein (n. 1965)

Colección Permanente de Poster House

  • Como continuación de la serie Safe Sex is Hot Sex, ampliaron el alcance y el tono de la campaña anterior al cambiar su lenguaje de «seguro» a «más seguro» en Safer Sex is Hot Sex (El sexo más seguro es sexo apasionado). La Red Hot Organization y la Design Industries Foundation Fighting AIDS (DIFFA), una organización sin fines de lucro fundada en 1984 por la diseñadora textil Patricia Green y el vicepresidente de Stendig International, Larry Pond (quien fallecería por complicaciones del VIH/sida en 1992), colaboraron para movilizar a la industria del diseño frente a la crisis del VIH/sida y el enorme impacto que estaba teniendo en la industria. 
  • DIFFA ayudaría a financiar iniciativas de prevención temprana, como la distribución de preservativos y el intercambio de jeringas (un programa de salud pública para personas que consumen drogas inyectables que consiste en cambiar jeringuillas usadas por unas estériles), y puso el poder creativo de la industria al servicio de la recaudación de fondos, la defensa de la causa y la concientización sanitaria.
  • El movimiento y la educación pública hicieron cada vez más hincapié en la reducción de daños, al reconocer que, aunque ninguna relación sexual está libre de riesgos, las personas pueden protegerse a sí mismas y a otras personas mediante decisiones informadas y realistas. El concepto del «sexo seguro» ofrecía claridad y reconocía el valor de una variedad de prácticas que podían reducir los daños en un panorama informativo en rápida evolución.
  • Colgados en clubes, en el sistema de transporte público y en otros espacios urbanos, la serie de afiches bilingües implementó la paleta sexy y editorial de la fotografía de modas en campañas sobre salud pública y sexual.

Afiche en el que se puede leer la palabra «SIDA» compuesta por muchas fotos pequeñas de personas diversas.

United Colors Of Benetton, 1994 

Oliviero Toscani (1942–2025)

Colección Permanente de Poster House

  • Durante las décadas de 1980 y 1990, Benetton fue una de las marcas de moda más visibles del mundo. Conocida por sus prendas básicas de colores vivos que hacían juego entre sí —especialmente los tejidos de punto— esta empresa italiana vendía ropa asequible. Su identidad global se forjó gracias a su impactante publicidad. Bajo dirección de Oliviero Toscani, Benetton fue pionera en una nueva estrategia visual, el «shockvertising» o publicidad disruptiva que utilizaba el espacio publicitario para provocar y ofrecer comentarios sociales en vez de vender ropa. 
  • Como parte de una campaña más amplia de varios años para llamar la atención sobre la crisis del VIH/sida, este afiche utiliza un denso mosaico de retratos fotográficos para deletrear el nombre de la enfermedad, un efecto logrado mediante la composición digital de la época. Cada imagen es una persona real que falleció por una enfermedad relacionada con el VIH/sida, reflejando una diversidad de edades, razas y orientaciones sexuales que rara vez habían sido reconocidas antes por las campañas del VIH/sida. Aunque potencialmente en desacuerdo con las opiniones del movimiento de la lucha contra el VIH/sida, Benetton y el público en general consideraban que la inclusividad y el tono de esta campaña era radical. ​​
  • Al igual que el afiche de Ronald Reagan, esta imagen apareció en la revista Colors de Benetton, así como en vallas publicitarias, utilizando los espacios públicos para concientizar a la sociedad sobre el VIH/sida. El diseño es un monumento en memoria a las víctimas así como una campaña publicitaria, forzándonos a reconocer la universalidad de la epidemia en vez de ser simplemente un fenómeno en los márgenes.
  • Dos años antes, Toscani había creado el más conocido de sus afiches sobre el VIH/sida para Benetton, basado en una devastadora fotografía de Therese Frare en la que aparece David Kirby, víctima del VIH/sida, en su lecho de muerte, rodeado de su afligida familia. Su estrategia de «shockvertising» fue muy controversial: hubo quienes la tildaron de explotación y quienes la consideraron una intervención cultural.

Un afiche estrecho con una fotografía de bailarines desnudos posando de manera sugerente dentro de un círculo sobre un fondo negro.

Peep Show/Broadway Bares VIII, 1998

Diseño: Desconocido 

Colección Permanente de Poster House

  • Concebido por el coreógrafo Jerry Mitchell en 1992, Broadway Bares (Broadway al desnudo) comenzó como una velada de striptease y cabaret en un club nocturno de Nueva York en la que miembros de la comunidad de Broadway donaban su tiempo, talento y cuerpos para recaudar fondos para la organización Broadway Cares/Equity Fights AIDS (BC/EFA). El evento se convertiría rápidamente en una producción de teatro a todo dar que tendría lugar anualmente. 
  • BC/EFA se formó a partir de la fusión dos iniciativas de recaudación de fondos teatrales en la lucha contra el VIH/sida, para convertirse rápidamente en una entidad benéfica clave para las artes escénicas. A finales de la década de 1990 desarrollaría un calendario anual de eventos para la recaudación de fondos, ampliaría su misión para incluir servicios sociales y de salud para el personal del mundo del espectáculo e institucionalizaría sus alianzas con programas del Actors Fund.
  • En 1998, BC/EFA lanzó la primera subasta de Broadway Bears, creando así un nuevo modelo de recaudación de fondos con objetos coleccionables de Broadway. Aquel año la organización distribuiría más de $4,18 millones en subvenciones, ampliando significativamente su apoyo a organizaciones nacionales para la atención integral del VIH/sida y consolidando así su rol como financiadora fiable tanto de los cuidados de salud personalizados como de la infraestructura institucional.
  • El evento fue patrocinado principalmente por los cosméticos MAC y Absolut Vodka, dos marcas que se convirtieron en sinónimo de la filantropía cultural en la era del VIH/sida. MAC lanzaría su campaña VIVA Glam en 1994, donando el 100 % de las ventas de su línea de pintalabios a organizaciones dedicadas al VIH/sida. Absolut, una de las primeras alcoholeras en comercializar su marca de vodka directamente a un público gay, patrocinaría eventos artísticos y del movimiento. Si bien este apoyo trajo consigo visibilidad y financiamiento, necesarios en sumo grado, también creó interrogantes sobre la comercialización del arte en torno al VIH/sida y si esta alineación comercial podría eclipsar el activismo de base. Aun así, para muchas comunidades del teatro y de la vida nocturna, estas alianzas eran un salvavidas.

Afiche de un hombre afrodescendiente sosteniendo un condón y mirando a la cámara sobre un fondo negro con un borde blanco.

The Art of AIDS Education, 1992

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • La exposición de afiches The Art of AIDS Education (El arte de la educación del sida) tuvo lugar en la galería de arte Hartnett de la Universidad de Rochester. Al incluir afiches de salud pública como arte visual, logró validar la estrategia gráfica de activistas, gente del mundo del diseño y personal de salud pública. La exposición hizo hincapié en cómo las imágenes pueden salvar vidas y cómo el diseño gráfico, sobre todo creado por o para comunidades marginalizadas, fue central en este esfuerzo.
  • El diseño minimalista del afiche, su mínima iluminación y una tipografía audaz reflejan la estética de los materiales de salud pública, denunciando al mismo tiempo la masculinidad tóxica. De esta manera rinde homenaje al diseño de organizaciones de base como Visual AIDS y GMHC, las cuales transformaron la comunicación cotidiana en instrumentos de resistencia y supervivencia. 
  • El uso de un personaje masculino negro está alineado con un conjunto más amplio de intervenciones visuales de artistas, diseñadores y activistas afrodescendientes que desafiaron su exclusión de las narrativas sobre el VIH/sida y enmarcaron la protección, la intimidad y la rendición de cuentas como responsabilidades compartidas en sus comunidades.

Afiche de la imagen borrosa de un hombre blanco puesto patas arriba sobre un fondo negro.

Day Without Art, 1995

Diseño: Jorge Calderón (n. 1963)

Fotografía: Frank Franca (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Celebrado por primera vez el primero de diciembre de 1989, coincidiendo con el Día Mundial del Sida, el Día Sin Arte hizo un llamado a los museos, galerías e instituciones culturales a cerrar sus puertas, cubrir sus obras de arte o suspender su programación en señal de luto por la pérdida de artistas a causa del VIH/sida, concientizando así al público. El evento fue uno de los muchos proyectos concebidos por Visual AIDS, un colectivo de profesionales del mundo del arte con sede en Nueva York, fundado el año anterior, para ayudar a documentar y concientizar sobre el virus y su impacto en el sector cultural. 
  • Prácticamente todas las principales instituciones de arte de la ciudad de Nueva York participaron en el Día Sin Arte desde su inicio. Aquel año el Museo Metropolitano de Arte (Met) cerró la exposición de Picasso Portrait of Gertrude Stein (Retrato de Gertrude Stein), el Museo de Arte Moderno (MoMA) organizó un homenaje musical especial a Leonard Bernstein y el Whitney Museum of American Art (junto con numerosas galerías) cerró o cubrió obras de arte en solidaridad. El Museo Solomon R. Guggenheim también conmemoró el día cubriendo su fachada con una tela negra de gran tamaño en señal de luto. En los años siguientes, instituciones culturales de la ciudad seguirían celebrando ampliamente el Día Sin Arte —más tarde rebautizado como el Día Con(Sin) Arte o Day With(out) Art— sin que se produjeran excepciones notables entre los principales museos, a medida que el enfoque pasaba de los cierres simbólicos a la conmemoración y una programación artística proactiva.
  • Este afiche incorpora una fotografía borrosa de José Luis Cortés, un artista puertorriqueño con VIH. Fue uno de los primeros artistas registrados por el proyecto de documentación Visual AIDS’s Archive, cuyo objetivo era preservar la obra y las historias de artistas viviendo con el virus. La descripción que lo acompaña resume los servicios que ofrece el programa —documentación, exposiciones y referencias de clientes— como parte de un esfuerzo más amplio para combatir la invisibilización cultural de las personas que vivían con VIH/sida.

Afiche de una bolsa de papel con un lazo rojo colgado de las asas e impresa en ella la escena de una calle urbana en blanco y negro.

The 11th Annual Broadway Flea Market and Grand Auction, 1997

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • En 1987 se comenzó a celebrar anualmente el Broadway Flea Market & Grand Auction (Mercado de pulgas y gran subasta de Broadway) en Shubert Alley —un estrecho paseo peatonal situado entre las calles 44 y 45, en el corazón del distrito teatral neoyorquino— como una iniciativa de base de recaudación de fondos para Broadway Cares/Equity Fights AIDS (BC/EFA). Integrantes del elenco y el equipo de espectáculos de Broadway donaron su vestuario, atrezo, carteles y souvenirs, mientras que la gente aficionada al teatro hojeaba y hacía ofertas por la mercancía y socializaban, todo para apoyar a las personas que vivían con VIH/sida. Con los años, el evento se convirtió en una de las tradiciones benéficas más queridas y longevas de Broadway.
  • Ya para 1997, el mercadillo se había expandido drásticamente, atrayendo a miles de personas y a importantes patrocinadores corporativos, entre ellos Continental Airlines, el New York Times y el Times Square Business Improvement District. Estas colaboraciones contribuyeron a ampliar el alcance del evento, conservando al mismo tiempo su espíritu de generosidad y comunidad de base. 
  • Este afiche para la XI entrega del evento fue diseñado por Serino Coyne, una de las agencias de publicidad teatral más importantes de Broadway. Su intervención refleja el grado en el que la industria de Broadway —a todo nivel— se movilizaría para apoyar los esfuerzos contra el VIH/sida.

Afiche de un ángel con alas de colores agachado con la cabeza entre las manos sobre un fondo marrón claro y gris.

Angels in America, 1993 

Milton Glaser (1929–2020)

Colección Permanente de Poster House

  • Diseñado por Milton Glaser, este cartel de teatro anuncia el estreno en Broadway de Angels in America: A Gay Fantasia on National Themes (Ángeles en América: una fantasía gay sobre temas nacionales), una obra épica en dos partes de Tony Kushner que examina la crisis del VIH/sida, la homosexualidad y la sociedad estadounidense en la década de 1980. La obra utiliza una combinación de narrativa personal y alegoría sobrenatural para criticar la inacción del Gobierno de Reagan y explorar temas como la identidad, la religión y el abandono gubernamental. Kushner, quien es abiertamente gay, escribió la obra en plena epidemia del VIH/sida, canalizando su activismo en una obra teatral que refleja el impacto que la crisis tuvo en la comunidad gay.
  • Bajo la dirección de George C. Wolfe, Angels in America fue estrenada en Broadway en 1993 tras haber sido representada anteriormente en San Francisco y en Los Ángeles. Ganó el Premio Pulitzer de Teatro y varios premios Tony y está considerada como un punto de inflexión en la historia del teatro estadounidense. La obra fue aclamada a nivel nacional debido a su sincera representación de la vida gay y el VIH/sida, pero generaría también protestas en algunas ciudades, incluso impugnaciones legales a su producción en Carolina del Norte.
  • A Milton Glaser se le atribuye a menudo la creación del primer afiche internacional sobre el VIH/sida. Creado en 1987 por encargo de las Naciones Unidas y publicado tanto en español como en inglés, el afiche fue distribuido internacionalmente y fue símbolo de la epidemia hasta ser sustituido por el ahora icónico lazo rojo.

Afiche de coloridas caricaturas bailando.

Red Hot + Dance, 1992

Keith Haring (1958–90)

Colección Permanente de Poster House

  • Este afiche fue creado para Red Hot + Dance, el segundo proyecto discográfico de la Red Hot Organization, una ONG con sede en Nueva York que combinaba la cultura pop, las artes visuales y la música para recaudar fondos y concientizar a la población sobre el VIH/sida. El afiche fue exhibido en tiendas de discos y clubes nocturnos y como página central en diferentes revistas. 
  • La iniciativa Red Hot + Dance comenzó como una serie de eventos de música en vivo en clubes de Londres, Nueva York, París, Berlín, Roma, Los Ángeles, Toronto, Dublín, Dallas y Tokio para conmemorar el Día Mundial del Sida el primero de diciembre de 1991. Este álbum acabó siendo el primero lanzado por una compañía discográfica dedicado a uno de los aspectos más influyentes y distintivos de la música contemporánea: el remix. 
  • El álbum benéfico contra el VIH/sida y la serie de eventos bailables reunieron a un amplio elenco multicultural de artistas, tanto íconos blancos del pop así como gente innovadora del género dance music afroestadounidense, y tuvo un impacto en un público joven y diverso. Al aprovechar la cultura de las discotecas que estaba arraigada en las comunidades gay negras y latinas, el proyecto convirtió la vida nocturna en un vehículo para la educación sobre el sexo seguro y la solidaridad global contra el VIH/sida.
  • Aunque Keith Haring falleció en 1990 a causa de complicaciones relacionadas con el VIH/sida, su patrimonio autorizó el uso de esta obra. Por años Haring utilizaría su arte para apoyar la lucha contra el VIH/sida, incluso coproduciendo el mural Once Upon a Time (Érase una vez) del Fondo de Arte Público para el Lesbian and Gay Community Services Center. El Fondo de Arte Público, una ONG que promueve el arte contemporáneo en los espacios públicos de Nueva York, y el Lesbian and Gay Community Services Center, un centro de defensa de los derechos homosexuales, de atención sanitaria y programación cultural, desempeñaron un papel fundamental con su apoyo al arte y al activismo durante la crisis del VIH/sida.

La ciudad que bailaría por su vida

En la ciudad de Nueva York la lucha contra el VIH/sida no tendría lugar solamente en las clínicas o tribunales, sino que cobraría forma en las pistas de baile. Cuando los fondos se agotaron y los servicios empezaron a menguar, personalidades de la vida nocturna gay intervinieron organizando fiestas benéficas, drag balls y maratones de baile que lograrían recaudar millones de dólares y servían, al mismo tiempo, para levantar el ánimo. Más que escapismo, estos eventos fueron una reacción estratégica a las crisis superpuestas de salud, vivienda y exclusión cultural. Los afiches para estos eventos tomaron prestado el diseño y el estilo de los anuncios de moda, los volantes de clubes, el burlesque y las marquesinas de Broadway, demostrando así que la lucha frente al VIH/sida, al igual que la ciudad misma, estaba llena de vida por la noche. 

Alterada dramáticamente por la epidemia del VIH/sida, la vida nocturna de Nueva York se convertiría también en uno de los escenarios más importantes de cómo la ciudad estaba reaccionando ante el virus. Las fiestas del circuito (fiestas masivas bailables que a menudo se prolongaban hasta el día siguiente) de los años 1980 y 1990 reorientarían sus recaudaciones de fondos, fiestas temáticas y espectáculos a construir comunidad y generar ayuda económica. 

Al mismo tiempo, la epidemia desenfrenada disminuyó la asistencia a los clubes a medida que el miedo aumentaba. Clubes como Paradise Garage y el Saint —que en su día fueron epicentros de la vida nocturna gay— cerraron en 1987 y 1988, respectivamente, a medida que sus fundadores y clientela sucumbían al VIH/sida. El Saint quedó tan estrechamente asociado con las primeras muertes que por un tiempo a la enfermedad se la conocía coloquialmente como «Saint’s Disease» (la enfermedad de Saint). La alcaldía ordenó el cierre de los locales de alto riesgo sexual en 1985 como parte de las medidas de salud pública; sin embargo, en lugar de eliminar por completo la vida nocturna, la crisis catalizaría su transformación. Los clubes y la gente que los promovía se adaptaron organizando fiestas benéficas para causas relacionadas con el VIH/sida y orientándolas hacia crear sensibilización.

Afiche de la imagen de un hombre con traje y alas sobre un fondo con la imagen de una ciudad de tono rosa.

Open Your Heart, 1995

Fotografía: Frank W. Ockenfels (n. 1960)

Colección Permanente de Poster House

  • Fundado en 1983 en Nueva York, el AIDS Resource Center (posteriormente rebautizado como el Bailey House) fue uno de los primeros en ofrecer vivienda asistida a personas con VIH/sida, convirtiéndose en un salvavidas para aquellas personas en situación de precariedad habitacional y en crisis debido a la epidemia. Su modelo holístico de atención —que combinaba alojamiento, servicios de salud y defensa de sus derechos— se convirtió en un modelo a nivel nacional durante la crisis del VIH/sida.
  • Celebrado anualmente cerca del día de San Valentín, «Open Your Heart» (Abre tu corazón) comenzó en 1989 como una recaudación de fondos comunitaria impulsada por la coalición Union Square Community. Contaba con una amplia gama de artículos en subasta, desde obras de arte y muebles de diseño hasta artículos de moda, experiencias de entretenimiento y souvenirs firmados, todos donados para recaudar fondos para los programas de vivienda asistida de Bailey House.
  • Esta versión del evento, celebrado el 13 de febrero de 1995 en el edificio Puck, refleja su relevancia cada vez mayor, ya que atrajo a gente invitada del mundo del diseño y del teatro, entre los que se encontraban patrocinadores emergentes de Broadway y de la industria de la moda. Entre los y las presidentas de honor figura Susan Sarandon y contó con la asistencia recurrente de personalidades como Cindy Crawford y Ashley Judd a finales de la década de 1990, demostrando así su continua relevancia cultural y filantrópica.
  • Este afiche que lleva la imagen del renombrado fotógrafo Frank Ockenfels, da a conocer la séptima subasta benéfica anual «Open Your Heart». Colaboraciones como ésta eran fundamentales para una estrategia más amplia del movimiento que utilizaba el diseño, las celebridades y las imágenes simbólicas para cambiar la narrativa, humanizar la epidemia y fomentar la solidaridad a través del arte.

Un colorido afiche ilustrativo de un tigre saltando a través de un aro frente a la carpa de un circo.

Ringling Bros and Barnum & Bailey Circus, 1983

Enno Poersch (1944–90)

Colección Permanente de Poster House

  • El 30 de abril de 1983, Gay Men’s Health Crisis (GMHC) organizó el primer gran evento de recaudación de fondos para el VIH/sida en los Estados Unidos: una función benéfica con entradas agotadas del circo Ringling Brothers and Barnum & Bailey en Madison Square Garden, a la que asistieron casi 18 000 personas. El evento recaudaría aproximadamente $300 000 (unos $968 000 en la actualidad), superando con creces las expectativas, y sirvió para financiar su línea directa de atención, programas de educación sobre sexo seguro y servicios de apoyo voluntario de GMHC para personas con VIH/sida.
  • Este afiche, diseñado por Enno Poersch, imita los anuncios publicitarios retro del circo para captar la atención y desestigmatizar la recaudación de fondos para el VIH/sida. Debajo de la palabra «AIDS» aparece el término «sarcoma de Kaposi», vinculando la crisis directamente con sus síntomas más visibles.
  • El evento contaría con la participación de la estrella de Broadway Patti LuPone, el compositor Leonard Bernstein, la cantante de ópera Shirley Verrett y el alcalde de Nueva York Ed Koch, que no había hecho pública su homosexualidad. Esto significó un momento clave en la lucha contra el VIH/sida.
  • La alianza entre GMHC y la empresa propietaria de Ringling Bros. fue una de las primeras colaboraciones entre una organización dedicada al VIH/sida y una renombrada empresa de espectáculos. Los medios se mostraron muy favorables hacia el evento y, posteriormente, activistas lo calificarían como un hito político que desafió al estigma, al alinear la recaudación de fondos para el VIH/sida liderada por la comunidad gay con una importante institución pública.

Afiche con cinco figuras multicolores bailando expresivamente rodeadas por un borde negro.

AIDS Dance-A-Thon, 1993

Keith Haring (1958–90)

Colección Permanente de Poster House

  • Característico del afiche Red Hot + Dance diseñado por Keith Haring el año anterior (donado a la causa por su patrimonio), este afiche anuncia un maratón de baile de cinco horas en el Centro Javits de Nueva York. Organizado por Gay Men’s Health Crisis, el evento combinaba una fiesta bailable con la recaudación directa de fondos y la movilización de la comunidad.
  • Patrocinado por la emisora de radio HOT 97 y la Fundación David Geffen, el «AIDS Dance-A-Thon» atrajo un creciente apoyo tanto de los grandes medios de comunicación como de la filantropía de renombre. Para HOT 97, una emisora comercial líder dirigida hacia un público joven y aficionado al hip-hop, el patrocinio supuso una alineación pública con la concientización sobre el VIH/sida, desafiando así cómo se asociaba frecuentemente a este género musical con la homofobia. 
  • La Fundación Geffen, fundada por el magnate de la música y del cine David Geffen, quien había hecho pública su homosexualidad el año anterior, significó un gran giro a cómo la filantropía de las celebridades estaba abiertamente apoyando las causas gay y del VIH/sida.

Un colorido afiche ilustrado de un vaquero montando a caballo con un fondo psicodélico.

The World’s Toughest Rodeo, 1983 

Enno Poersch (1944–90)

Colección Permanente de Poster House 

  • Celebrado en el Madison Square Garden el primero de octubre de 1983, el World’s Toughest Rodeo (El rodeo más duro del mundo) fue el segundo gran evento benéfico del VIH/sida organizado por GMHC. La cultura de los rodeos era —y sigue siendo— un símbolo de hipermasculinidad y heteronormatividad que simboliza la idealizada y agreste masculinidad estadounidense. El vaquero, sin embargo, es a la vez una figura omnipresente en la cultura visual gay, desde las ilustraciones de Tom of Finland hasta los códigos de vestimenta de cuero de los bares. Las chaparreras, las botas y las espuelas no son solo atuendos del viejo oeste sino emblemas eróticos de la fantasía y la autoexpresión de los hombres gay.
  • Al organizar un rodeo en la arena más emblemática de Nueva York, GMHC ocuparía un espacio de contradicción cultural, subvirtiendo y celebrando a la vez la figura del vaquero. Al aprovechar este simbolismo polifacético, el evento desafió los estereotipos tanto de los vaqueros como de los hombres gay y situó al VIH/sida en el centro de un espectáculo que rara vez la gente asociaba con la vida gay.
  • El artista, escenógrafo y activista alemán Enno Poersch fue uno de los miembros fundadores de GMHC. Formado en Yale, sus atrevidos diseños de afiches contribuyeron a transformar los mensajes de salud pública con vívidas imágenes que combinaban la urgencia política con el entretenimiento popular.

Afiche de un grupo de imágenes colocadas en forma de cuadrícula de cuerpos masculinos desnudos en primer plano detrás de una bola de discoteca con un borde azul.

The Sleaze Ball, 1992

Jon McEwan (fechas desconocidas)

Colección de David Kennerley

  • Celebrado en el Roxy, una legendaria discoteca de Chelsea, el «Sleaze Ball» fue presentado por el Saint at Large, una empresa de promoción que surgió tras el cierre de la discoteca el Saint en 1988 y que daría continuación a su legado de grandes fiestas bailables gay con fines filantrópicos. Con la participación de DJs como Frankie Knuckles y enfocado en bailes que duraban toda la noche, el «Sleaze Ball» fue emblemático de la vida nocturna gay de principios de la década de 1990. 
  • Este evento destinaría 100 % de la venta de las entradas a tres entidades beneficiarias que personificaban el compromiso del movimiento con las problemáticas que afectaban a la comunidad gay: la Iniciativa Comunitaria de Investigación sobre el SIDA (CRIA, por sus siglas en inglés), una organización comunitaria dedicada a los ensayos clínicos; New Festival, el festival de cine LGBTQ de Nueva York; y el Proyecto Antiviolencia de la Ciudad de Nueva York (AVP, por sus siglas en inglés), que combatía la violencia por odio y exigía la rendición de cuentas de los cuerpos de policía. La estética erótica y lúdica de este afiche recupera el término sleaze (sinvergüenza) como una forma de desafío contra el estigma relacionado con el VIH/sida y contra el moralismo conservador, señalando que la sexualidad gay y el activismo por la salud pública no eran mutuamente excluyentes.
  • Las «fiestas del circuito» —término para referirse a los eventos de baile temáticos de larga duración en la comunidad gay— evolucionaron hasta convertirse en reuniones que combinaban la música con la recaudación de fondos, la memoria y la concientización política, haciendo uso del espectáculo y de la estética sexual para recaudar dinero para las organizaciones de base en la lucha contra el VIH/sida. 
  • Aunque operaba fuera del espacio original del club el Saint, el Saint at Large mantenía vínculos con el personal técnico, DJs y la estética del club anterior. Adquirió fama por combinar el espectáculo con la filantropía y contribuir de manera significativa a los servicios relacionados con el VIH/sida, la programación cultural y las iniciativas de seguridad a lo largo de la década de 1990.

Afiche con una fotografía en blanco y negro de dos hombres con el torso desnudo abrazados.

The Third Annual Dance on Manhattan, 1997

Fotografía: David Morgan (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • Celebrado durante el fin de semana del Orgullo, el 28 de junio de 1997, el Third Annual Dance on Manhattan transformaría al complejo deportivo Chelsea Piers en un gran centro de baile benéfico para Gay Men’s Health Crisis (GMHC) y Empire State Pride Agenda, la principal organización de Nueva York de cabildeo por los derechos civiles LGBTQ. 
  • Los eventos benéficos de danza a gran escala se convirtieron a finales de la década de 1990 en un elemento central del ecosistema de recaudación de fondos de las organizaciones LGBTQ de Nueva York. Lo que diferenciaría a este evento fue su extraordinaria lista de auspiciadores, impresa en su totalidad en el reverso del afiche. Marcas nacionales como Pepsi-Cola, Miller Brewing, Tanqueray Sterling y Virgin Megastore fueron nombradas junto a empresas, promotores de la vida nocturna y revistas de la comunidad LGBTQ, además de los nombres de cientos de personas. Su participación fue un indicio de que las empresas ya no temían el estigma en torno al VIH/sida. 
  • Eventos benéficos como éste suscitaron tanto elogios como críticas. Mientras que muchas personas aplaudieron el aumento de los patrocinios corporativos como una señal de visibilidad y legitimidad política, otras expresaron su preocupación por la comercialización del espacio gay y la posible dilución de las intenciones del movimiento. Tanto gente de la academia como activistas señalaron que ciertos patrocinios priorizaban la imagen de su marca sobre la sostenibilidad del apoyo, haciendo eco a los debates más amplios en torno a la corporatización del Orgullo.
  • Como indica el afiche, el evento estaba dedicado al «espíritu creativo y a la energía inquebrantable de Bruce Mailman (1939-1994)», una figura pionera de la vida nocturna gay de Nueva York. Mailman fundó el Saint, una legendaria discoteca privada que contribuyó a definir la vida cultural de los hombres gay en la década de 1980, así como New St. Marks Baths, uno de los balnearios más emblemáticos de la ciudad. Ambos lugares desempeñaron un papel fundamental en la respuesta inicial al VIH/sida con la organización de eventos para recaudar fondos, distribuir material sobre el sexo seguro y en apoyo de organizaciones como GMHC. Mailman fallecería en 1994 a causa de complicaciones relacionadas con el VIH/sida.

Afiche de un suspensorio de cuero acostado en una tela roja con letras blancas que dicen «love ball».

Love Ball II, 1991

Julian Schnabel (b. 1951)

Colección Permanente de Poster House

  • A principios de la década de 1990, las industrias de la moda y del entretenimiento se apropiaron de algunos de los aspectos de la escena del ballroom con canciones como «Vogue» de Madonna y el documental de culto Paris is Burning (París en llamas), que dieron a conocer al mundo una cultura creada por poblaciones negras y latinas, gay y trans de Nueva York. Estas drag balls fueron creadas para ofrecer oportunidades seguras y de apoyo para la actuación, para crear comunidad y crítica política a través de la danza y de la moda y para hacer frente al racismo, la homofobia y la marginalización social. 
  • Las casas o houses de la cultura del ballroom se crearon en torno a personas carismáticas que a menudo tomaban sus nombres de lujosas marcas de moda. A medida que la epidemia del VIH/sida se extendía, algunas de estas marcas comenzaron a dominar la cultura del ballroom para la recaudación de fondos. Aunque estas fiestas tenían como objetivo ayudar a las personas afectadas por el virus, dicha ayuda rara vez llegaba a quienes dieron origen a este movimiento.
  • En los barrios donde se originó la cultura del ballroom, las drag balls servían para recaudar fondos para organizaciones que luchaban contra el encarcelamiento, la falta de vivienda y el racismo sistémico. Organizaciones fundadas por poblaciones negras y latinas de Nueva York como ACE, Housing Works, el Latina/o Caucus de ACT UP y el proyecto Audre Lorde, prestaban servicio y recibían apoyo de sus miembros.
  • Susanne Bartsch, visionaria de la vida nocturna, organizó el primer Love Ball en 1989 en el salón de baile Roseland para recaudar fondos para la Design Industries Foundation Fighting AIDS (DIFFA, Fundación de la Industria del Diseño en la Lucha contra el SIDA). Dos años más tarde se celebraría el Love Ball II a mayor escala, con un jurado de estrellas como Queen Latifah, Jean Paul Gaultier y Susan Sarandon que puntuaban categorías de presentación como «Delusions of Grandeur» (Delirios de grandeza), donde el movimiento contracultural de los ballroom houses predominantemente negros y latinos —como Xtravaganza, Omni y Pendavis— competían contra equipos patrocinados por importantes marcas del diseño de la moda. El evento recaudaría más de $600 000 (aproximadamente $1 415 000 actuales).
  • Con amplia cobertura en la prensa especializada en la moda y en la vida nocturna, el evento fue bautizado como «fashion victim fundraiser» (recaudación de fondos de la moda para las víctimas). Figuras icónicas de la escena del ballroom como Angie Xtravaganza, Willi Ninja y Dorian Corey fallecerían en los años siguientes.

Afiche de la ilustración de un hombre cantando sobre un fondo azul.

A Gala Night for Singing, 1985

Paul Davis (b. 1938)

Colección Permanente de Poster House

  • Como una de las primeras recaudaciones de fondos públicos para el VIH/sida en los Hamptons (y una de las primeras iniciativas benéficas para el VIH/sida impulsadas por el mundo del arte), «A Gala Night for Singing» (Una noche de gala para cantar) movilizó a una red de residentes gay de estas colonias costeras, turistas de fin de semana y gente aliada que tenía fuertes vínculos con las escenas artísticas y del activismo neoyorquino. 
  • El evento fue organizado conjuntamente por la East End Gay Organization (EEGO), fundada en 1977 para fomentar comunidad y luchar contra la discriminación en el barrio East End de Long Island, y el Linda Leibman Human Rights Fund, un fondo creado para honrar a una muy apreciada activista local. Juntos, estos grupos impulsarían cambios políticos y la ayuda mutua, entre otros, la histórica votación en 1985 en East Hampton que prohibiría la discriminación homofóbica. El diseñador de moda Stan Herman, entonces presidente de la EEGO, copresidió el evento benéfico, demostrando cómo la industria de la moda se había movilizado desde el principio frente a la crisis del VIH/sida a través del liderazgo comunitario. El suministro de comidas y bebidas del evento corrió a cargo de Ina Garten, más tarde conocida como la «Barefoot Contessa» (la Condesa Descalza), poniendo de manifiesto la amplia coalición de figuras culturales que contribuyeron a la organización temprana de la lucha contra el VIH/sida en los Hamptons.
  • El concierto contaría con la participación de nuevas estrellas de la ópera como Aprile Millo y Jerry Hadley y fue coproducido por Robert Jacobson, editor de Opera News, y el empresario Matthew Epstein. Su participación puso de manifiesto cómo la crisis del VIH/sida había afectado profundamente al mundo de la música clásica y cómo, entre las primeras personas en movilizar el capital cultural para apoyar y recordar a las víctimas, se encontraban personalidades del mundo del arte.
  • El artista Paul Davis, conocido por sus emotivos carteles de teatro para el Lincoln Center, donó su talento y brindaría una sensación de trascendencia y dignidad a un momento de progresivo dolor. A diferencia de los gráficos cargados de contenido político que surgirían posteriormente, este afiche transmite poder con sutileza. Imagina la voz —en forma de música, protesta o plegaria— como una herramienta para superar la angustia y convocar a la acción colectiva.

Un afiche dividido en cuatro cuadrados iguales con objetos hogareños dentro de tres de los cuadrados y texto dentro del otro.

Open Your Heart Benefit Auction, 1998

Neil Flewellen (fechas desconocidas)

Colección Permanente de Poster House

  • En 1995, el AIDS Resource Center adoptaría el nombre de Bailey House oficialmente en honor a su cofundador, el reverendo Mead Miner Bailey. La organización continuó con su misión principal de ofrecer vivienda permanente a las personas que vivían con VIH/sida, en particular a aquellas de bajos ingresos, sin vivienda estable o marginalizadas. El cambio de nombre también era un reflejo de su identidad ya consolidada como organización dedicada a la prestación de servicios de vivienda para personas con VIH/sida.
  • Durante los primeros años de la crisis del VIH/sida, las personas que vivían con el virus eran frecuentemente desalojadas, rechazadas por los refugios y se les negaba, en general, una vivienda estable, dificultando su acceso a una atención médica ininterrumpida. A muchas de ellas también se les negaba tratamiento en los hospitales o perdían cobertura de su seguro de salud, evidenciando que la crisis del VIH/sida iba más allá de una crisis médica, se trataba de una crisis de desigualdad estructural, especialmente para quienes debían enfrentarse a la pobreza o a la discriminación. 
  • Bailey House contribuyó a establecer el principio de que la vivienda estaba relacionada con la salud y que proveer a las personas con VIH de un refugio estable les permitía mantener su tratamiento, reducir las hospitalizaciones y mejorar las tasas de supervivencia. Estos hallazgos influyeron en la política nacional y la creación del programa Oportunidades de Vivienda para Personas con SIDA (HOPWA, por sus siglas en inglés) en 1992, la única iniciativa federal enfocada en proporcionar vivienda a las personas que viven con el VIH/sida. 
  • Diseñado por Neil Flewellen, este afiche anuncia la décima subasta anual «Open Your Heart» con muebles estilizados en colores vivos para sutilmente evocar la idea del hogar. Los tres paneles son representaciones artísticas de escenas domésticas, reforzando así la misión de Bailey House de crear viviendas seguras y dignas para las personas afectadas por el VIH/sida.

Un afiche ilustrativo de un colorido parque urbano con árboles y edificios.

AIDS Walk New York, 1998

Diseño: Desconocido

Colección Permanente de Poster House

  • Celebrada por primera vez en 1986, la caminata solidaria AIDS Walk New York se convirtió rápidamente en uno de los eventos benéficos más grandes y visibles del mundo en la lucha contra el VIH/sida. Para 1998, decenas de miles de personas participaban cada año en la caminata de diez kilómetros, con 38 000 participantes aquel año solamente y cuatro millones de dólares recaudados (aproximadamente $7.8 millones en la actualidad) para los servicios de GMHC como la atención médica, la vivienda digna, la educación y la defensa de los derechos.
  • Cuando en 1996 se aprobó la terapia antirretroviral altamente eficaz (HAART, por sus siglas en inglés, una combinación de fármacos que controlaba eficazmente el VIH), disminuyó la sensibilización pública ante la urgencia de la concientización y el tratamiento del VIH/sida. Estos avances médicos no solucionaron muchas de las problemáticas sociales que habían propiciado la epidemia y que eran un impedimento para que las víctimas buscaran atención médica y apoyo. Este afiche hace hincapié en que la lucha continúa con la frase: «No confundan la esperanza con la victoria… ¡Sigan caminando! Aún no hemos llegado a la meta». 
  • La participación empresarial en este tipo de eventos benéficos y de concientización creció significativamente a principios de la década de 1990, con grandes compañías como Gap Inc., que organizaría equipos de su personal y cubriría parte de los gastos. A mediados de la década de 1990, este tipo de patrocinio se convirtió en una característica destacada del evento, contribuyendo a la recaudación récord de fondos. Con la aparición de nuevos tratamientos a finales de los 1990, sin embargo, se observó una disminución en la participación del público. En el año 2000, los ingresos anuales se estabilizaron en los cuatro millones de dólares, indicación de que las empresas estaban perdiendo interés en AIDS Walk New York.
  • La caminata sirvió para reunir a una gran diversidad de participantes, desde equipos corporativos hasta grupos religiosos, y contribuyó a cambiar la percepción pública, a reducir el estigma y a dar impulso al movimiento en la lucha contra el VIH/sida.

Volante con texto amarillo neón sobre fondo negro.

ACT UP at MEAT, 1993 

Aldo Hernández (b. 1957)

Colección de David Kennerley

  • Este volante tipo fotocopia promociona un evento benéfico para ACT UP en MEAT, un club nocturno gay y espacio de actuación en el número 432 de West 14th Street, en el distrito Meatpacking. Fue diseñado por Aldo Hernández, un activista y artista cubano-estadounidense que también fundó el bar ilegal como alternativa a los clubes gay convencionales, que en su opinión carecían de diversidad y creatividad. Concibió MEAT como un club donde la clientela podría socializar o bailar y «ser auténtica» fuera de la estética dominante del «clon gay». 
  • Este compromiso con el individualismo se veía reflejado en las eclécticas mezclas bailables, en la gran variedad de tipos de cuerpo y expresiones de género de sus bailarines y en la decoración dinámica de MEAT. El bar mantenía una política inclusiva sin lista de invitados y con un módico precio de entrada para fomentar la accesibilidad.
  • MEAT ofrecía espectáculos de baile y de actuación en vivo, pero sin licencia de cabaret, y funcionaba de forma precaria. La mayoría de las semanas organizaba fiestas temáticas de bajo presupuesto que cultivaban un ambiente erótico, promocionadas con volantes como éste que se distribuían de mano en mano. Artistas internacionales como RuPaul y Ron Athey fueron entre la gente invitada que actuó en el escenario.
  • Para la actividad sexual se designó un sótano bajo supervisión, suscitando preocupación dentro del movimiento activista contra el VIH/sida. Para cumplir con las políticas sanitarias de la ciudad, se colocaron afiches con información sobre sexo seguro y advertencias como, «No besos debajo de la cintura».
  • MEAT cerraría sus puertas en febrero de 1994 con la fiesta de despedida «Point of No Return» (Punto sin vuelta atrás). Hernández continuaría organizando fiestas en el local con nombres como Underworld, Skin Up y Puta Scandalosa, con un público más amplio y variado.

Volante de un dibujo animado color violeta de una mujer musculosa luchando contra células enfadadas, sobre un texto que lee, «Las divas luchan contra el SIDA».

Divas Fight AIDS, 1992

Diseño: Desconocido

Colección de David Kennerley

  • Este volante promociona un evento benéfico para LIFEbeat, una nueva organización sin fines de lucro que hacía uso de la música y de la vida nocturna para promover la concientización y la prevención del VIH, especialmente entre la gente joven. Fundada después de que el ejecutivo de la industria de la música Bob Caviano revelara públicamente su diagnóstico seropositivo en la revista Billboard, LIFEbeat organizaba conciertos, noches de club e iniciativas de educación pública para conectar a sus fans con información sobre el sexo seguro y servicios de apoyo. La organización ahora forma parte de la Fundación Elizabeth Taylor contra el SIDA (ETAF, por sus siglas en inglés). 
  • Celebrado en el Palladium, un club nocturno del East Village administrado por los antiguos propietarios de Studio 54, el evento contó con la icónica drag queen Lady Bunny como anfitriona y las poderosas actuaciones de divas como Adeva, Shawn Christopher, Kym Sims, Gwen Guthrie, Loleatta Holloway, Jomanda, las Cover Girls, Sybil, Lonnie Gordon, Georga Jones y el pionero de la música house Frankie Knuckles.
  • «Divas Fight AIDS» contaría con el copatrocinio de las publicaciones locales gay QW Magazine y Homo/Xtra (HX) Magazine, poniendo de manifiesto la profunda interconexión entre la cultura de los clubes y los movimientos de base. Folletos promocionales como éste circularon por bares, tiendas de discos y pistas de baile.
  • Este evento, celebrado pocos meses después de la fundación de LIFEbeat contribuyó a establecer la estrategia del grupo de fusionar la música con su compromiso por la comunidad. Durante los conciertos se repartían preservativos y folletos informativos sobre la prevención del VIH, mientras que iniciativas como Hearts & Voices organizaban actuaciones en directo en las unidades médicas de VIH/sida.

Volante que muestra una mano pintada al óleo entregando un condón rojo a otra mano.

Always the Season, 1991

Diseño: Desconocido

Colección de David Kennerley

  • Este folleto de doble cara combina la promoción de la vida nocturna con la salud pública. Un lado del folleto reinterpreta La creación de Adán de Miguel Ángel, donde Dios le entrega un condón a Adán, presentando al sexo seguro como algo sagrado y «aprobado» por Dios. El otro lado anuncia los «Domingos Homo-Sensuales», una fiesta gay con DJs, drag queens y bebidas especiales en la tercera y última iteración de la emblemática discoteca Danceteria, en el Hotel Martha Washington.

Volante de una fotografía en blanco y negro del torso desnudo y musculoso de un hombre, sobre el texto «calor tropical» y dos pequeñas palmeras.

Tropical Heat, 1992

Diseño: Jon McEwan (fechas desconocidas)

Fotografía: David Morgan (fechas desconocidas)

Colección de David Kennerley

  • Celebrada en la discoteca Palladium el 5 de abril de 1992, «Tropical Heat» fue «la fiesta matutina más caliente». La recaudación fue destinada a God’s Love We Deliver (Entregamos el amor de Dios), una organización benéfica que proporcionaba comidas a personas con VIH/sida. La fiesta contaba con hidromasajes, chicos gogó y un código de vestimenta estilo tropical. Estas fiestas matutinas fueron una forma de adaptarse al cierre de algunos locales nocturnos.
  • La crisis del VIH/sida transformaría la vida nocturna de Nueva York, con el cierre de clubes emblemáticos como el Saint y Paradise Garage debido a la elevada incidencia de la enfermedad, la disminución del número de socios y los cambios en las políticas públicas sobre la comunidad sexual gay y los espacios comerciales. Las autoridades municipales también intervinieron, cerrando en 1985 aquellos locales sexuales que consideraban eran de alto riesgo. A pesar de los cierres, la vida nocturna se recuperó a principios de 1990 con el espíritu renovado. Las multitudinarias fiestas bailables, como las que organizaba el Saint at Large, siguieron atrayendo al público, animado por el movimiento y por el apoyo de la comunidad.

El amor en la lucha

Los afiches de esta exposición no son solo reliquias del pasado —son testimonios de una revolución. Muestran cómo la población neoyorquina, frente a la indiferencia y a la muerte, logró construir nuevos sistemas de cuidado a través de la cultura, la comunidad y el diseño. Tanto en clínicas como en clubes, en las esquinas de las calles como en las galerías de arte, estas obras visibilizaron a las personas con VIH/sida y exigieron que valoraran sus vidas.

A nivel nacional y mundial, la crisis del VIH/sida no ha terminado. Para finales de 2026, el número de muertes en Nueva York por causas relacionadas con el VIH/sida asciende a más de 116 000, la mayoría durante el periodo que abordamos en esta exposición. Muchas de las inequidades que avivaron la epidemia siguen presentes, como el racismo estructural en la atención médica, el estigma contra las comunidades gay, trans y de personas que consumen drogas y el acceso desigual al tratamiento de la enfermedad. La lucha sigue adelante gracias a los esfuerzos de muchas de las organizaciones mencionadas en esta exposición, como BC/EFA, DIFFA, Visual AIDS y GMHC, fundadas en parte por activistas que también figuran aquí. El movimiento en la lucha contra el VIH/sida sentó los cimientos para las luchas presentes por la equidad sanitaria, la justicia por una vivienda digna, la reducción de daños y la autonomía corporal, utilizando a menudo las mismas herramientas gráficas de estos afiches que fueron incorporadas en murales, fanzines y medios digitales para resistir el olvido y exigir justicia.

Hoy en día, al observar estos afiches podemos apreciar cómo las comunidades respondieron a pérdidas inimaginables con urgencia, creatividad y amor por la comunidad. La epidemia del VIH/sida no fue solamente una crisis de salud pública sino un momento de resistencia y de creación colectiva. Estos materiales documentan cómo el movimiento encontró su propósito, exigió políticas públicas y definió los términos de supervivencia, dejando un registro visual de uno de los momentos más devastadores e impactantes de la historia de Nueva York.

Agradecimientos

 

Curador

Ian Bradley-Perrin

 

Diseñadora

Ola Baldych

 

Registradora

Melanie Papathomas

 

Producción

Mihoshi Fukushima Clark

Randee Ballinger 

 

Instalación

John F. Lynch

Rob Leonardi

Diego Cadeña Bejarano

 

Instalación grafica

Keith Immediato

 

Carpintería

Rob Leonardi

 

Metalistería

Nikki Romanello

 

Impresor

Full Point Graphics

Drive21

Crown Prints Studio

 

Agradecimientos especiales:

Avram Finkelstein, artista y escritor

Natalie Nudell, FIT-SUNY

Theodore Kerr, investigador del VIH/sida 

Catherine Bindman, edición

Randy Ferreiro, corrección de estilo

Sofía Jarrín, traducción al español


Este programa está financiado, en parte, por fondos públicos del Departamento de Asuntos Culturales de la Ciudad de Nueva York en colaboración con el Ayuntamiento y el Consejo de las Artes del Estado de Nueva York (NYSCA).

 

Citas:

«Quizás el afecto sea nuestra mejor protección. Preguntas difíciles para tiempos difíciles. Pero, ¿qué pasó con nuestra gran imaginación gay?» —Michael Callen y Richard Berkowitz, autores de Cómo tener sexo en una epidemia

«Todos ustedes estarán muertos en seis meses. Ahora bien, ¿qué vamos a hacer al respecto?» —Larry Kramer, cofundador de GMHC y ACT UP

«Tenemos la responsabilidad como líderes de una industria devastada por la enfermedad. Y mi esperanza es recaudar fondos —y concientizar a la gente— no solo en el mundo de la moda sino en todo el país». —Carolyne Roehm, presidenta de la CFDA.

«Durante los días más sombríos de la crisis del SIDA, enterrábamos a nuestras amistades por la mañana, protestábamos por la tarde y bailábamos toda la noche, y era el baile lo que nos mantenía en la lucha, porque era el baile por el que luchábamos». —Dan Savage, autor LGBT